• Partes del ojo

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    Mar. 05, 2019

    Para entender las enfermedades y afecciones que se pueden presentar en los ojos, conviene entender la anatomía básica del ojo. Aquí presentamos un tour por el ojo que comienza con la parte externa, entrando a través de la parte anterior y avanzando hacia la parte posterior.

    El ojo se encuentra dentro de una cuenca óseo protectora conocida como la órbita. La órbita tiene seis músculos extraoculares que se adhieren al ojo. Estos músculos mueven el ojo hacia arriba, hacia abajo y hacia los lados, y también lo hacen rotar.

    Los músculos extraoculares están conectados a la parte blanca del ojo conocida como la esclera. Es una capa de tejido fuerte que cubre casi toda la superficie del globo ocular.

    La superficie del ojo y la superficie interna de los párpados están cubiertas de una membrana transparente conocida como la conjuntiva.

    Conjuntiva, Glándula lagrimal y Película lagrimal del ojo.

    Las lágrimas lubrican el ojo y se componen de tres capas. Estas tres capas se conocen en conjunto como la película lagrimal. La glándula lagrimal del ojo se encuentra bajo el borde lateral de la ceja (lejos de la nariz) en la órbita. Esta glándula produce la parte acuosa de las lágrimas. La glándula de Meibomio produce la grasa que constituye otra de las partes de la película lagrimal. Las lágrimas se drenan del ojo a través del conducto lagrimal.

    Vítreo del ojo

    La luz se enfoca en rojo a través de la porción abovedada al frente del ojo, conocida como la córnea.

    Detrás de la córnea hay un espacio lleno de líquido conocido como la cámara anterior. El líquido se llama humor acuoso. El ojo produce constantemente humor acuoso. Para mantener una presión ocular constante, el humor acuoso se drena también del ojo en un área conocida como ángulo de drenaje.

    Ángulo de drenaje y Humor acuoso en el ojo

    Detrás de la cámara anterior se encuentra el iris (la parte coloreada del ojo) y el agujero negro en el centro del iris que se conoce como la pupila. Los músculos del iris dilatan (expanden) o contraen (estrechan) la pupila para controlar la cantidad de luz que llega a la parte posterior del ojo.

    Justo detrás de la pupila está el cristalino. El cristalino enfoca la luz hacia la parte posterior del ojo. El cristalino cambia de forma para ayudar al ojo a enfocar los objetos que están cerca. Unas pequeñas fibras llamadas zónulas adheridas a la cápsula que sostiene el cristalino, lo mantienen suspendido de la pared ocular.

    Entre el cristalino y la parte posterior del ojo se encuentra la cavidad vítrea. Esta cavidad contiene una sustancia gelatinosa conocida como humor vítreo, que nutre el interior del ojo y ayuda a mantener su forma.

    La luz enfocada hacia el interior del ojo por la córnea y el cristalino pasa a través del vítreo hacia la superficie de la retina — el tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo.

    Un área minúscula pero muy especializada de la retina, conocida como la mácula, es la responsable de darnos una visión central detallada. La otra parte de la retina, la retina periférica, nos da la visión periférica (o visión lateral).

    Rod and cones, the photoreceptor cells of the retina

    La retina tiene células especiales llamadas fotorreceptores. Estas células cambian de luz en energía que se trasmite al cerebro. Hay dos tipos de fotorreceptores: los bastoncillos y los conos. Los bastoncillos perciben el negro y el blanco y permiten la visión nocturna. Los conos perciben los colores y permiten la visión central (visión detallada).

    La retina envía la luz en forma de impulsos eléctricos al cerebro a través del nervio óptico. El nervio óptico se compone de millones de fibras nerviosas que trasmiten estos impulsos a la corteza visual — la parte del cerebro responsable de la visión.