• 20 formas en que el envejecimiento cambia sus ojos

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    Revisado por Usiwoma E Abugo, MD
    Nov. 08, 2020

    Una encuesta reciente encontró que dos de cada tres norteamericanos creen, erróneamente, que la pérdida de la visión es inevitable a medida que envejecemos. Claro, el envejecimiento puede afectar sus ojos — pero la pérdida de visión no es la norma en todas las personas. Para el 2020: Año del Ojo, la Academia Americana de Oftalmología presenta 20 cambios comunes en la visión y la salud ocular que los adultos mayores deben conocer, y las mejores formas de proteger su visión.

    Signos comunes del envejecimiento de los ojos

    1. Problemas para leer la letra pequeña

    La hipermetropía o presbicia, es mucho más común después de los 40 años de edad. Esto hace que las actividades de cerca, como leer o coser, sean más desafiantes. Los anteojos para leer pueden ayudar.

    2. Dificultad para ver de noche

    Los adultos mayores pueden notar que sus ojos tardan más en ajustarse y enfocarse en la oscuridad que antes. Los estudios han sugerido que los bastoncillos del ojo, que son responsables de la visión con poca luz, se debilitan con la edad. Es por eso que se vuelve más complicado conducir de noche o con mal tiempo. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico recomienda que las personas mayores limiten la conducción a las horas del día.

    3. Ojos secos

    Los adultos mayores tienden a producir menos lágrimas, una incómoda afección ocular llamada ojo seco. El ojo seco es especialmente común entre las mujeres que han pasado por la menopausia. Dependiendo de la severidad de esta condición, su oftalmólogo le recomendará el mejor tratamiento.

    4. Objetos que se mezclan con fondos

    Puede resultar más difícil distinguir objetos con fondos de colores similares, como la leche en una taza blanca. Esto se conoce como pérdida de sensibilidad de contraste. Existen técnicas de baja visión para ayudar con esto, como, por ejemplo, usar colores opuestos en la casa.

    5. Párpados rojos e inflamados

    La blefaritis, es una inflamación del párpado que se vuelve más común debido a los cambios hormonales a medida que envejecemos. Los síntomas incluyen ojos rojos o hinchados, una sensación de lagañas o costras alrededor de las pestañas, o dolor.

    6. Puntos o miodesopsias en su visión

    El vítreo o una sustancia gelatinosa que llena la mitad del ojo, puede espesarse o encogerse a medida que envejecemos. Cuando esto sucede, se pueden formar pequeños grumos de gel y causar miodesopsias en nuestra visión. Por lo general, esto es inofensivo, pero debe consultarlo con su oftalmólogo.

    7. Destellos de luz

    Cuando las personas ven destellos ocasionales de luz en su visión, con frecuencia puede ser un signo de envejecimiento. Estos destellos ocurren cuando el vítreo frota o tira de la retina. Al igual que con las miodesopsias, un aumento repentino de la frecuencia debe consultarse con un oftalmólogo.

    8. Sensibilidad al brillo

    Los adultos mayores con ciertas afecciones oculares pueden volverse cada vez más sensibles al brillo. Una buena forma de minimizar la incomodidad es usar un filtro de pantalla mate en los dispositivos digitales, ajustar la iluminación en la casa y asegurarse de cubrirse los ojos con gafas de sol y un sombrero de ala ancha cuando esté al aire libre.

    9. Cataratas

    La mitad de los norteamericanos mayores de 75 años desarrollan cataratas. Una catarata se forma cuando el cristalino dentro del ojo se vuelve turbio, lo que dificulta la visión. Las cataratas pueden tratarse con una cirugía.

    10. Degeneración macular relacionada con la edad (DMRE)

    La DMRE es una enfermedad ocular común, que generalmente se presenta en adultos mayores de 50 años. Aunque los pacientes pueden no notar síntomas durante las primeras etapas de la enfermedad, la visión central eventualmente disminuirá. El tratamiento puede variar según el tipo de DMRE.

    11. Glaucoma

    Personas de todas las edades pueden ser diagnosticadas con glaucoma pero la enfermedad es más común entre los adultos mayores. La enfermedad daña el nervio óptico y puede provocar ceguera si no se trata a tiempo. Dado que los síntomas con frecuencia pasan desapercibidos, hacerse exámenes oculares periódicos es la mejor medida de prevención para protegerse de la pérdida de la visión.

    12. Retinopatía diabética

    La retinopatía diabética es otra de las principales causas de pérdida de la visión entre los adultos. Cuando alguien con diabetes experimenta niveles muy altos de azúcar en la sangre, los vasos sanguíneos de la retina pueden dañarse y la visión puede verse comprometida. Hay varias opciones de tratamiento para la retinopatía diabética. 

    13. Melanoma ocular

    Aunque el melanoma ocular es raro, es el cáncer de ojo más común y también es más común en adultos a medida que envejecen. Los exámenes oculares de rutina son especialmente importantes para detectar el melanoma ocular, ya que los primeros síntomas con frecuencia pasan desapercibidos. El diagnóstico comienza con un examen con dilatación de pupila.

    14. Las caídas pueden causar lesiones que amenazan la visión

    Las caídas se vuelven más comunes a medida que envejecemos debido a los cambios en el equilibrio y la visión. Esto puede provocar lesiones graves, incluyendo lesiones oculares — que ocurren con mayor frecuencia en el hogar. Se pueden hacer ajustes simples en la casa para minimizar el riesgo de una caída, incluyendo amortiguar las esquinas afiladas de los muebles y accesorios del hogar, asegurar las barandas y asegurarse de que las alfombras y tapetes sean antideslizantes.

    15. Interrupción del sueño

    La investigación sugiere que nuestros ojos absorben menos luz azul a medida que envejecemos. Esta es la razón por la que nuestros cuerpos, con frecuencia, producen menos melatonina en los últimos años y pueden interrumpir nuestros ciclos normales de sueño y vigilia. También se cree que los problemas de sueño son más comunes en personas con glaucoma y enfermedad ocular diabética.

    Cómo proteger sus ojos — y su salud en general — a medida que envejece

    16. Los problemas de salud pueden aparecer primero en sus ojos

    Los exámenes oculares de rutina no solo son importantes para adelantarse a las enfermedades oculares silenciosas — sino que también son importantes para garantizar su salud en general. Las condiciones de salud como presión arterial alta, colesterol alto, deficiencia de vitaminas y otras enfermedades se pueden detectar a través del ojo antes de que empiecen a notarse los síntomas.  

    17. Conocer la historia médica de su familia puede proteger su futuro 

     Identificar sus factores de riesgo es importante para evitar que las enfermedades oculares graves le roben su visión. Los antecedentes familiares, el origen étnico, la edad y otros factores, deben analizarse con su oftalmólogo durante su examen oftalmológico de rutina.

    18. Una vida saludable es especialmente importante a medida que envejece

    Hacer ejercicio, comer bien y otros hábitos saludables siempre han sido importantes para todos los aspectos de su salud. Sin embargo, con la edad, las consecuencias se sienten con más frecuencia. Reducir el riesgo de ciertas condiciones de salud, como la obesidad o la diabetes, también protegerá sus ojos. 

    19. Las herramientas para la baja visión pueden ayudar

    La baja visión no es una parte normal del envejecimiento, pero para aquellos que experimentan pérdida de la visión debido a una enfermedad ocular, existen varias herramientas para la baja visión que le pueden ayudar a mantener la independencia. Éstas van desde aplicaciones para teléfonos inteligentes que leen texto en voz alta, hasta lupas de mano. Un equipo de rehabilitación de baja visión le ayudará con recomendaciones personalizadas para hacer su vida más fácil.

    20. Planee hacerse exámenes de la visión con más frecuencia a medida que envejece

    A medida que envejece, puede hacerse exámenes de ojos con dilatación de pupila, con más frecuencia, para asegurarse de que todo esté bien con su salud ocular. La Academia recomienda que todos los adultos sanos se realicen un examen de línea de base con un oftalmólogo, antes de los 40 años. Las personas mayores de 65 años deben consultar a un oftalmólogo cada uno o dos años.