• Avances para salvar la visión en la enfermedad ocular diabética

    Escrito por Reena Mukamal
    Revisado por G Atma Vemulakonda, MD
    Feb. 16, 2021

    Casi el 10% de los norteamericanos tienen diabetes — una cifra que se espera que se duplique para el año 2050. A medida que la diabetes se vuelve más común, un número sin precedentes de pacientes desarrollará una complicación ocular potencialmente cegadora llamada retinopatía diabética

    Afortunadamente, los médicos están desarrollando nuevas herramientas para detectar y tratar esta afección.

    “Estas nuevas tecnologías y conocimientos podrían ayudar a más pacientes a preservar la visión y seguir haciendo las cosas que aman, con menos interrupciones en su vida diaria”, sostiene el Dr. Atma Vemulakonda, oftalmólogo y miembro de la Academia.

    Aquí hay un resumen de los avances médicos en el panorama de las personas con diabetes.

    La inteligencia artificial puede detectar el daño ocular causado por la diabetes

    Es importante detectar los signos de retinopatía diabética lo antes posible para prevenir la pérdida de la visión. Pero no todos los pacientes con diabetes tienen acceso a un oftalmólogo u optómetra. A medida que aumenta el número de personas con diabetes, la escasez de especialistas en atención ocular se convertirá en un problema grave.

    Los sistemas de inteligencia artificial (IA) pueden satisfacer esta creciente demanda mediante el análisis de fotografías oculares en busca de signos de retinopatía diabética. Estos sistemas de inteligencia artificial están entrenados para detectar la diferencia entre las imágenes de ojos sanos y ojos enfermos. La Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos, ha aprobado dos dispositivos de IA para detectar la retinopatía diabética: el IDx-DR y el Sistema de Detección de IA EyeArt. Estos sistemas están diseñados para ser utilizados durante el examen médico habitual de un paciente. Una cámara toma fotografías de ambos ojos. Estas imágenes luego se examinan y los resultados están disponibles en minutos.

    Según el Dr. Vemulakonda, "Los diagnósticos de IA representan uno de los mayores cambios potenciales en el juego de la retinopatía diabética. Pueden ayudarnos a lanzar una red mucho más amplia y alcanzar a más pacientes que necesitan tratamiento de una manera más eficiente. La expansión y automatización de la detección de la RD es fundamental para estar al frente del aumento de diagnósticos de diabetes que tenemos por delante".

    Los nuevos tratamientos pueden eliminar la necesidad de inyecciones oculares

    Hoy en día, muchos pacientes con retinopatía diabética toman medicamentos anti-VEGF para estabilizar o mejorar su visión. Estos medicamentos —incluyendo Avastin, Eylea y Lucentis — evitan la inflamación y los vasos sanguíneos rotos en la retina, que pueden resultar de un nivel alto de azúcar en sangre. También previenen el crecimiento de vasos sanguíneos anormales. Pero hay un inconveniente: los medicamentos deben inyectarse en el ojo de forma regular, hasta 12 veces al año.

    Dos nuevas terapias pueden proporcionar una alternativa a las inyecciones oculares continuas.

    Terapia genética

    Los científicos están desarrollando una terapia genética que ayuda al ojo a producir su propio medicamento anti-VEGF, con el objetivo de proporcionar un tratamiento "único". Funciona insertando un virus inofensivo que lleva el gen anti-VEGF en el propio ADN del paciente. Se están probando dos enfoques diferentes. El primer tratamiento, RGX-314, requiere una sola inyección debajo de la retina. Esto se realiza en un quirófano. En la segunda terapia, ADVM-022, se puede inyectar el ojo en el consultorio del médico. Ambos métodos se encuentran en ensayos clínicos de fase 2. Pueden pasar dos o más años antes de que estén disponibles para el público.

    Port delivery system (sistema de entrega en puerto)

    El port delivery system (PDS) es un pequeño dispositivo recargable que almacena medicamentos anti-VEGF. Se necesita realizar una cirugía en la pared del ojo, para implantar el puerto, que es aproximadamente del tamaño de un grano de arroz. El sistema libera continuamente medicamento anti-VEGF en el ojo y se puede rellenar durante una visita al consultorio. Algunos pacientes pueden no necesitar un tratamiento repetido hasta por nueve meses. El PDS se encuentra actualmente en ensayos clínicos de fase 3 y podría estar en el mercado en un par de años.