• En el béisbol, es la seguridad ocular la que con frecuencia resulta golpeada

    Escrito por Kierstan Boyd
    May. 03, 2018

    Para muchos niños y adultos, la llegada de la primavera significa que es hora de sacar los bates, los guantes y las caretas y salir al diamante de béisbol. Sin embargo, son muchos los que olvidan incluir una parte importante de los implementos deportivos: las gafas protectoras.

    Según el National Eye Institute, el béisbol es la principal causa de lesiones oculares entre los niños de 14 años o menos que practican deportes en los Estados Unidos. De hecho, las lesiones oculares son la principal causa de ceguera en los niños, y se calcula que son el motivo de 100.000 visitas a la sala de urgencias y consultas médicas al año.

    “Es triste que nueve de cada 10 niños que han sufrido una lesión ocular habrían podido evitarla con el simple uso de la protección ocular adecuada”, sostiene la Dra. Kendra DeAngelis, cirujana oculoplástica de Memphis, Tennessee. “Desafortunadamente, muchas ligas deportivas tanto de jóvenes como de adultos no exigen que los jugadores utilicen gafas protectoras”.

    Inclusive los jugadores de las grandes ligas no están obligados a utilizar protección ocular. Sin embargo, los informes de lesiones oculares en las grandes ligas demuestran que estos jugadores no son inmunes a los efectos devastadores de una bola lanzada por un bate o de un bate en sí mismo. Sólo en las dos últimas temporadas, los jugadores de los equipos de los Houston Astros, Pittsburgh Pirates y Philadelphia Phillies han sufrido graves lesiones oculares.

    Acercamiento del rostro de un niño con la mejilla golpeada y un ojo hinchado después de ser golpeado con un bate
    Un niño con una lesión ocular por el golpe de un bate en su rostro.

    Las lesiones oculares potenciales causadas por el béisbol incluyen:

    “Muchos suelen pensar que el simple uso de anteojos normales o anteojos de sol ofrece algún tipo de protección de un golpe con una bola de béisbol, pero esto es falso”, sostiene la Dra. DeAngelis. “Lo cierto es que los anteojos no protectores pueden romperse por el impacto y causar una lesión aún más grave en el ojo”.

    Antes de medírsele al diamante, tome medidas para proteger sus ojos:

    • Si usa anteojos con corrección o lentes de contacto, pregunte a su médico sobre las gafas protectoras con corrección. Hay caretas certificadas con gafas protectoras para bateadores de béisbol y para corredores de base; quienes juegan como jardineros pueden obtener gafas protectoras certificadas.
    • Las gafas protectoras para deportes deben cumplir con las normas de seguridad de la Sociedad Americana para Pruebas y Materiales (ASTM, por su sigla en inglés) y el Instituto Americano de Normas (ANSI, por su sigla en inglés). Las gafas protectoras diseñadas de acuerdo con las Normas de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por su sigla en inglés) no cumplen las normas de seguridad para protección ocular en la práctica de deportes.
    • Todas las gafas con prescripción para práctica de deportes deben ser de policarbonato debido a que éste resiste los golpes y ofrece protección contra los rayos UV (luz ultravioleta). Si los lentes protectores se han amarillado con el uso, será necesario cambiarlos, porque es posible que el policarbonato se haya debilitado con el tiempo.
    • Las gafas protectoras para deportes ofrecen la mejor protección ocular. Sin embargo, es posible que no se adapten bien a los rostros angostos. En este caso, la mejor opción será el uso de gafas deportivas con lentes de policarbonato de 3 milímetros de grosor.
    • Cualquier deportista que tenga pérdida de visión en un ojo, siempre debe utilizar gafas protectoras recomendadas por su médico para proteger su visión restante.