• Fotos que pueden ayudar a diagnosticar problemas oculares y salvar la visión de los niños

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    Jul. 28, 2014

    ¿Sabía usted que una fotografía podría proporcionar información valiosa sobre la salud ocular de un niño y salvar su vida?

    Cuando Tara Taylor publicó una fotografía de su hija de 3 años en Facebook, amigos en la red social informaron que el brillo en los ojos de la niña podría indicar que algo no estaba bien. Fue así como Rylee Taylor fue diagnosticada con una enfermedad ocular poco común que puede causar pérdida de la visión, pero gracias a una detección temprana, su visión pudo salvarse.

    Hoy en día, tomamos más fotos que nunca y las compartimos con un público cada vez mayor de personas que utilizan redes sociales y otros medios digitales. Si prestamos atención a las fotos de niños, podemos darnos cuenta de problemas oculares comunes o raros que pueden verse en la reflexión del flash de la cámara (ojos rojos).

    Un arco iris de reflejos

    Un reflejo rojo se produce cuando el flash de una cámara ilumina la retina, la cual es abundante en sangre. Si los ojos están mirando directamente al lente de la cámara y el color del reflejo en ambos ojos es de color rojo, en la mayoría de los casos es una buena indicación de que la retina en ambos ojos está libre de obstáculos y es saludable.

    Un "reflejo rojo anormal" es blanco, amarillo o negro en uno o ambos ojos. Esto puede ser una señal de advertencia sobre la presencia de alguna afección ocular, que puede ser diagnosticada por un oftalmólogo pediátrico.

    La doctora Jane Edmond, MD de la Universidad Baylor de Medicina y el Hospital de Niños de Texas, señala que es importante saber si la fotografía ha sido tomada en condiciones óptimas que puedan presentar un verdadero reflejo rojo anormal. Asegúrese de que:

    • El niño esté mirando directamente al lente de la cámara
    • El flash de la cámara está encendido y la luz de fondo sea tenue
    • La función para reducción de ojos rojos esté apagada

    Si usted detecta un reflejo rojo anormal, muestre la foto al pediatra de su hijo o a un oftalmólogo pediátrico.

    Frecuentemente, un reflejo blanco puede no indicar algo anormal. "El niño puede estar buscando algo hacia la derecha de la cámara, y la reflexión blanca ocurre en el ojo izquierdo ya que el nervio óptico está perfectamente alineado con la cámara y el flash".

    "Abrumadoramente, la causa más común de un reflejo rojo anormal es un error refractivo", dice el Doctor Michael Repka, MD del Hospital Johns Hopkins. Un error refractivo significa que el ojo, debido a su forma, no refracta la luz correctamente lo que hace que la imagen se vea borrosa. La miopía, la hipermetropía y el astigmatismo son tipos de errores de refracción. 

    "En la mayoría de los casos, este es un problema que puede arreglarse con anteojos", dice el Doctor Repka.

    Blanco, amarillo y negro son señales de trastornos oculares serios

    En raras ocasiones, los reflejos rojos anormales pueden indicar condiciones oculares más peligrosas.

    Un reflejo rojo asimétrico, cuando el reflejo sólo se ve en un ojo o es más débil que en el otro ojo, puede indicar la presencia de estrabismo, o una desalineación de los ojos, una condición durante la cual los dos ojos no están mirando el mismo sitio al mismo tiempo. El tratamiento del estrabismo puede incluir anteojos, prismas, parches o hacer borroso el ojo más fuerte; o cirugía de músculos oculares. Si es detectado y tratado a tiempo, el estrabismo puede corregirse a menudo con excelentes resultados.

    Un reflejo blanco que cubre la mayor parte de la pupila, también conocido como leucocoria, puede ser señal de alerta de varios trastornos oculares graves, tales como las cataratas, el desprendimiento de retina e infecciones en el interior del ojo. También puede ser una señal de advertencia de que existe un retinoblastoma, un cáncer infantil extremadamente raro y muy grave para los ojos. Cuando es detectado y tratado a tiempo, el retinoblastoma es curable un 95 por ciento de los casos.

    Un reflejo amarillo puede ser señal de una enfermedad de Coats, en la cual los vasos sanguíneos dentro del ojo que proporcionan sangre y oxígeno a la retina se retuercen y gotean, creando una obstrucción en la retina que puede causar pérdida de la visión o un desprendimiento de la misma. Esto ocurre sobre todo en niños menores de 10 años, y por lo general afecta un solo ojo. El tratamiento puede incluir cirugía con láser, crioterapia o una cirugía más invasiva en etapas posteriores de la enfermedad.

    Según el Doctor Edmond, la enfermedad de Coats puede ser difícil de diferenciar de un retinoblastoma por medio de fotografías ya que los reflejos blancos y amarillos pueden ser similares.

    Una imagen vale más que mil palabras

    Los pediatras deben evaluar el reflejo rojo con un oftalmoscopio en cada chequeo de salud. Pero es importante saber que incluso en condiciones oculares graves, por lo general los niños no sienten dolor o molestias visuales durante las primeras etapas. En la mayoría de los casos, uno de los ojos del niño está funcionando normalmente y las quejas del niño son raras, incluso cuando algo no está bien.

    "Un niño pequeño no se va a decir 'por cierto, cuando cubro una de mis ojos no puedo ver'. Simplemente sigue con su vida", dice el Doctor Repka.

    Se están realizando investigaciones para desarrollar software que puede detectar automáticamente una leucocoria y otros reflejos rojos anormales en las fotografías. Mientras tanto, la detección y el intercambio de imágenes, tanto en línea como impresas, puede guiar hacia una detección temprana que podría salvar la visión o una vida.