• El Cigarrillo y las Enfermedades Oculares

    Written by: Kierstan Boyd
    Reviewed by: Brenda Pagan-Duran MD
    Dec. 13, 2012

    El cigarrillo contribuye a muchos de los principales problemas de salud, incluyendo enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y cáncer. Sin embargo, muchos ignoran que el cigarrillo puede afectar también la visión.

    A cualquier edad, fumar aumenta los riesgos de desarrollar visión borrosa por cataratas y pérdida de visión central por degeneración macular relacionada con la edad (DMRE). Entre más fume, mayor será el riesgo.

    Quienes fuman tienen un riesgo dos veces mayor que el de los no fumadores de desarrollar uveítis, una grave enfermedad que afecta la úvea, la capa media del ojo. Además, los fumadores están en mayor riesgo de desarrollar retinopatía diabética, una enfermedad que se roba la visión al afectar la retina.

    El humo del tabaco, incluyendo el que aspiramos como fumadores pasivos, es un elemento irritante que empeora el ojo seco, una molesta afección, que afecta principalmente a las mujeres después de la menopausia.

    Fumar aumenta también el riesgo de una grave pérdida de visión en quienes tienen otras enfermedades oculares. Cuando las mujeres fuman durante el embarazo aumentan la probabilidad de tener un parto prematuro, poniendo así en mayor riesgo a sus bebés debido a una enfermedad que es causa potencial de pérdida de visión, conocida como retinopatía de la prematurez, así como a otros problemas de salud.

    Las buenas noticias son que después de que se deja el cigarrillo, estos riesgos de presentar algunas enfermedades oculares bajan casi al nivel de quienes nunca han fumado.

    La American Cancer Society cuenta con recursos para ayudar a quienes quieren dejar de fumar: www.cancer.org.

    Evitar los ambientes donde hay humo de cigarrillo, para no ser fumadores pasivos — o dejar de fumar si se es fumador — son algunas de las mejores inversiones que se pueden hacer para la salud ocular a largo plazo.