• La enfermedad de Alzheimer, la demencia y el ojo

    Escrito por Kate Rauch
    Sep. 07, 2019

    Los ojos y el cerebro tienen mucho en común

    La relación entre el tejido cerebral y el tejido de los ojos es un área de interés intenso para los oftalmólogos y los neurólogos. El cerebro desempaña una función crítica en captar la información visual recogida por el ojo y armarla en una imagen que se pueda entender. Además, el nervio óptico conecta al cerebro directamente con la parte posterior de ojo.

    La investigación demuestra que las enfermedades y afecciones que afectan el cerebro pueden afectar también los ojos debido a que el nervio óptico y la retina son realmente tejido cerebral que se extiende hacia afuera del cerebro. La enfermedad de Alzheimer y la demencia, causadas por daño a las células cerebrales, parecen tener efectos en la retina.

    Aún no tenemos exámenes oculares que puedan ayudarnos a diagnosticar o entender la demencia, sin embargo, la investigación actual demuestra un potencial interesante. Los estudios demuestran una evidente relación entre el tejido cerebral y el tejido ocular y señala hacia áreas futuras de investigación.

    ¿Podemos ver la enfermedad de Alzheimer a través del ojo?

    La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neural degenerativa producida por una acumulación anormal de proteínas en el cerebro que mata las células y dañan las conexiones entre las neuronas. Los síntomas comunes incluyen pérdida de memoria, dificultad para pensar, desorientación y otros tipos de deterioro cognoscitivo. Los síntomas pueden incluir también problemas de visión, especialmente problemas con las relaciones espaciales y la percepción de profundidad. Algunos pacientes desarrollan problemas para leer, para seguir objetos en movimiento, o problemas con el contraste.

    Hay varios tipos de demencia, aunque la más común es el Alzheimer, que representa del 60 al 80% de los casos de demencia. Otros tipos incluyen demencia vascular — que se asocia con los accidentes cerebrovasculares — demencia con los cuerpos de Lewy y demencia del lóbulo frontal. La enfermedad de Parkinson también puede producir demencia al igual que la enfermedad de Huntington. Hay quienes presentan una leve discapacidad cognoscitiva (LDC) con los años, que puede o no ir empeorando con el tiempo. Puede ser una etapa temprana de la enfermedad de Alzheimer.

    En la actualidad, la enfermedad de Alzheimer se diagnostica después de una serie de evaluaciones y exámenes que descartan otras cosas. Éstas pueden incluir pruebas de capacidad cognoscitiva para la memoria y el pensamiento, hablar con los miembros de la familia, exámenes físicos y escanografías de imagenología cerebral.

    Sin embargo, ninguna de estas pruebas diagnostica realmente el Alzheimer. Por ahora, la enfermedad de Alzheimer solo puede confirmarse después de la muerte, examinando el tejido cerebral. Los exámenes pueden ayudar a reducir el número de tipos de demencia o descartar otras afecciones con síntomas similares.

    La dificultad de diagnosticar la enfermedad de Alzheimer y otro tipo de demencias ha llevado a la investigación de la conexión entre el ojo y el cerebro. ¿Qué pasaría si una cuidadosa observación de la retina pudiera ayudar a identificar la etapa temprana de una enfermedad cerebral? Ya se sabe que los exámenes oculares pueden ayudar a diagnosticar problemas de salud sistémicos, como enfermedad cardiovascular, factores de riesgo de accidente cerebrovascular, diabetes, hipertensión, enfermedad autoinmune, enfermedades de trasmisión sexual y algunos cánceres.

    La nueva investigación va por caminos prometedores

    Numerosos estudios recientes demuestran cambios en la retina de personas con Alzheimer u otras formas de demencia. Se trata apenas de pequeños estudios, pero están preparando el terreno para un trabajo más amplio. La mayoría de estos estudios ha demostrado cambios en las capas individuales de la retina o en el flujo sanguíneo dentro del ojo.

    Muchos de estos cambios retinianos se encuentran utilizando un examen rápido y corriente conocido como tomografía de coherencia óptica (TCO). Muchos oftalmólogos cuentan con el equipo básico para realizar estos exámenes en su consultorio, puesto que se usa para evaluar varias otras enfermedades oculares. Sin embargo, aún no está disponible toda la tecnología necesaria para hacer este tipo de exámenes.

    Otro estudio reciente que utiliza una nueva técnica de imagenología conocida como oftalmología de imagenología de fluoresceína de por vida (OIFV) ha medido la retina una proteína conocida como beta-amiloide. Es una de las proteínas que se acumulan en el cerebro de quienes tienen Alzheimer. Además, los estudios indican que hay cambios en los tejidos oculares de quienes tienen otras enfermedades cerebrales como el síndrome de Creutzfeldt-Jacob (la enfermedad de las vacas locas) y la enfermedad de Parkinson.

    Para los pacientes, estos deben continuar con el cuidado ocular de rutina

    Aunque los estudios son prometedores, no hay información suficiente sobre la conexión ojo–cerebro como para cambiar nada de lo que se hace actualmente. Si le preocupa su pérdida de memoria o la demencia, consulte con si médico familiar o pida una cita con un neurólogo. Si le preocupan sus ojos o su visión, consulte a un oftalmólogo.