• Tratamiento de síndrome de dispersión pigmentaria

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    Revisado por J Kevin McKinney MD
    Jun. 18, 2019

    El tratamiento del síndrome de dispersión pigmentaria varía según cómo afecta su PIO.

    En el caso del síndrome de dispersión pigmentaria con PIO normal o sólo ligeramente elevada, existe un riesgo bajo de daño del nervio óptico. Ningún tratamiento es necesario aparte de la visita al oftalmólogo una vez al año. Su oftalmólogo monitorizará su afección, revisando su PIO y buscando cualquier cambio en la visión.

    En el caso del síndrome de dispersión pigmentaria con PIO elevada, existe un riesgo más alto de daño del nervio óptico. Para disminuir la PIO, posiblemente lo traten con gotas medicadas para los ojos o terapia con láser.

    Cuando la PIO por el SDP es tan alta que daña el nervio óptico, esto se denomina “glaucoma pigmentario.” En este caso, se necesita tratamiento y podría consistir en gotas medicadas para los ojos, terapia con láser o cirugía.

    Tratamientos

    Gotas medicadas para los ojos

    Por lo general, el glaucoma se controla con gotas para los ojos. Estas gotas para los ojos, que se usan a diario, disminuyen la presión en el ojo. Algunos de estos medicamentos lo hacen reduciendo la cantidad de fluido acuoso que produce el ojo. Otros disminuyen la presión ayudando a que el fluido atraviese mejor el ángulo de drenaje.

    Tratamiento con láser

    Existen dos tipos principales de cirugía con láser para tratar el glaucoma. Estos procedimientos usualmente se realizan en el consultorio del oftalmólogo o en centros quirúrgicos ambulatorios.

    • Trabeculoplastia. El cirujano utiliza un rayo láser para hacer que el ángulo de drenaje funcione mejor. De esta manera el humor acuoso fluye adecuadamente y la presión dentro del ojo se reduce.

      Aun cuando la trabeculoplastia con láser sea exitosa, la mayoría de los pacientes continúan usando medicamentos para el glaucoma después de la cirugía. Para muchos, esta terapia no es una solución permanente. Casi la mitad de las personas a las que se les realiza esta cirugía vuelven a presentar aumento de la presión ocular en el plazo de cinco años. Muchas personas que se sometieron a una trabeculoplastia con láser exitosa deben repetir el tratamiento.

      La trabeculoplastia con láser también se puede usar como tratamiento de primera línea para algunos pacientes que no pueden usar gotas para los ojos para tratar el glaucoma.

    • En ocasiones se recomienda la iridotomía láser en algunas personas con síndrome de dispersión pigmentaria. Si el iris se comba hacia atrás, eso causa que el iris roce contra el cristalino y libere demasiada cantidad de pigmento.

      Un láser crea un agujero pequeño aproximadamente del tamaño de la cabeza de un alfiler a través del borde externo del iris (ya sea en la parte superior por debajo del párpado, o en el lado). Esto permite que el iris se aplane más y disminuye la cantidad de pigmento que flota libremente en el ojo. Este tratamiento también puede ayudar a controlar la presión ocular en las etapas tempranas del glaucoma pigmentario, pero no se realiza si ya ha ocurrido mucho daño en el nervio óptico. Este agujero no es visible a simple vista en la mayoría de los pacientes.

    Cirugía en un quirófano

    Algunas cirugías para el glaucoma se realizan en un quirófano. En esta se crea un nuevo orificio de drenaje para que el humor acuoso pueda salir del ojo. Dos de las cirugías que se realizan más frecuentemente son:

    • Trabeculectomía. En este procedimiento, su cirujano de ojos crea una pequeña solapa en la esclerótica (la parte blanca del ojo). También creará una burbuja (como un bolsillo) en la conjuntiva llamada ampolla de filtración. Generalmente, se encuentra oculta debajo del párpado superior y no puede verse. El humor acuoso se podrá drenar del ojo a través de la solapa e ingresará a la ampolla. En la ampolla, el fluido es absorbido por el tejido alrededor del ojo y así se disminuye la presión.
    • Dispositivos de drenaje para el glaucoma. Su oftalmólogo puede implantarle un pequeño tubo de drenaje en el ojo. De esta manera envía el fluido a un área de colección (llamada reservorio). Su cirujano de ojos crea este reservorio por debajo de la conjuntiva (es la membrana delgada que cubre la parte interna de sus párpados y la parte blanca de sus ojos). El fluido es entonces absorbido por los vasos sanguíneos cercanos.