• Diagnóstico y tratamiento de la baja visión

    La baja visión no es un síntoma normal del envejecimiento. Si ha notado cambios en su visión, consulte de inmediato a su oftalmólogo. Los exámenes periódicos practicados por un oftalmólogo son importantes para diagnosticar de forma temprana las enfermedades oculares. Es importante tratar cualesquiera afecciones que sean tratables.

    Su oftalmólogo hará un examen ocular completo para diagnosticar qué está afectando su visión. Para los niños habrá también preguntas acerca del parto, la historia médica y cualquier problema visual previo.

    Por lo general, el examen comienza con preguntas sobre la historia médica y cualesquiera problemas que pueda haber experimentado se le harán pruebas diseñadas para examinar su visión y comprobar si tiene alguna enfermedad ocular. Es posible que su médico use una variedad de instrumentos y alumbre sus ojos con una luz brillante. También le harán una prueba de agudeza visual, o de qué tanto ve las letras a distancia.

    Si le está costando trabajo hacer otras cosas, no sólo leer la letra pequeña, es posible que su oftalmólogo lo emita a rehabilitación de visión. Usted podrá pedirle a su oftalmólogo que le busque programas de rehabilitación de visión y especialistas para que lo atiendan en su área.

    Si algún miembro de su familia o un amigo tiene pérdida de visión, es necesario que aprenda a hacer tanto como le sea posible de forma independiente y sin riesgo. Hay que reconocer los retos de la pérdida de visión, pero no hacerse cargo de todo lo que la persona que la sufre tiene que hacer. Hay que ayudarle en cambio a identificar los ajustes que requieren para maximizar su independencia de forma segura.