• Afecciones comunes de los ojos aumentan la probabilidad de diagnosticar enfermedad de Alzheimer

    Escrito por Kate Rauch
    Revisado por Sunir J Garg MD FACS
    Oct. 23, 2018

    Nueva investigación muestra una relación curiosa entre la salud ocular y la salud cerebral y podría ayudar a realizar tamizaje para la enfermedad de Alzheimer.

    Un estudio reciente ha demostrado que quienes tienen degeneración macular, glaucomaretinopatía diabética tienen mayor probabilidad de ser diagnosticados con enfermedad de Alzheimer que quienes no presentan estas afecciones. Todas estas tres enfermedades son estados degenerativos — lo que significa que empeoran con el tiempo. Y las tres son más comunes a medida que las personas envejecen.

    El estudio realizado en 2018 en la Universidad de Washington y en el Kaiser Permanente Washington Health Institute, rastreó una muestra aleatoria de personas de 65 años y más durante cinco años. Los participantes con una o más de las condiciones oculares ya mencionadas mostraron un riesgo de 40 a 50 por ciento mayor de ser diagnosticadas con enfermedad de Alzheimer que las demás.

    Los investigadores dieron a esta diferencia el calificativo de "no sutil".

    El estudio no investigó por qué las personas con estos problemas presentaban una mayor tasa de demencia. No era una confirmación de causa y efecto; aunque mostraba una relación. Fueron aún muchas las personas que, a pesar de tener estas afecciones oculares, no presentaron síntomas de Alzheimer durante el período del estudio.

    Según afirma el Dr. Sunir Garg, especialista en retina del Wills Eye Hospital en Filadelfia. "No quiero que, considerándolo desde el punto de vista del paciente, éste pueda llegar a pensar, '¡Ay, cielos! No sólo estoy perdiendo la vista, sino que además, estoy presentando síntomas de Alzheimer'. Ese no es necesariamente el caso".

    El Dr. Garg indicó que el estudio destaca cómo los ojos se conectan con el resto del cuerpo — incluyendo el cerebro — y pueden ser una ventana útil para conocer el estado de salud general de un paciente.

    El nervio óptico, que conecta los ojos con el cerebro, es, esencialmente, tejido cerebral, explica el Dr. Garg, La retina, que convierte la luz en visión, es también tejido cerebral.

    Investigaciones anteriores en ratones han revelado que las imágenes que se forman en la retina pueden ayudar a identificar la enfermedad de Alzheimer. Por lo tanto, para el Dr. Garg no es sorprendente que las enfermedades de los ojos estén relacionadas con enfermedades del cerebro.

    "Entre más comprendamos estas relaciones, mejor podremos relacionarnos con nuestros pacientes y nuestros colegas y podremos ofrecer a nuestros pacientes en general una atención mucho mejor, y no relacionada solamente con sus ojos".

    Algo que podemos sacar de esta investigación, sostiene el Dr. Garg, es que los oftalmólogos podrán comunicarse mejor con el médico de atención primaria del paciente en caso de que diagnostiquen una enfermedad ocular degenerativa. La comunicación podría ayudar a que todo el equipo de profesionales de la salud estuviera más atento a detectar los signos de demencia. No hay cura para la enfermedad de Alzheimer; sin embargo, algunos medicamentos e intervenciones en el estilo de vida pueden ayudar a quienes padecen la enfermedad a tener un desempeño aceptable durante un período de tiempo más prolongado.

    Además, los resultados del estudio señalan la importancia de hacerse exámenes oculares periódicos realizados por un oftalmólogo. Por lo general, estas afecciones oculares no presentan síntomas sino hasta cuando ya están muy avanzadas pero sí pueden ser detectadas por un oftalmólogo durante un examen oftalmológico. La Academia Americana de Oftalmología recomienda un estudio oftalmológico de base practicado por un oftalmólogo a partir de los 40 años de edad.