• Avastin, Eylea y Lucentis – ¿Cuál es la diferencia?

    Escrito por Reena Mukamal
    Jul. 21, 2015

    Uno de los aspectos más controvertidos de los últimos años en relación con el cuidado de los ojos tiene que ver con tres tratamientos similares para la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) húmeda, la forma más severa de esta enfermedad que representa la principal causa de ceguera entre los norteamericanos mayores. En este artículo, los oftalmólogos ofrecen un panorama de fondo acerca de por qué hay tanta discrepancia acerca de estos tres medicamentos y lo que el público debe saber acerca de sus similitudes y diferencias.

    Tres tratamientos de última generación para la DMRE húmeda

    Se calcula que en Estados Unidos 11 millones de norteamericanos tiene alguna forma de DME, una enfermedad que erosiona la visión central, esencial para las actividades diarias para leer, conducir e identificar rostros. La DMRE tiene dos formas – la húmeda y la seca. Si bien la DMRE seca lleva a una pérdida gradual de visión, la DMRE húmeda lleva a una pérdida de visión más acelerada y es la forma más avanzada de la enfermedad. Es responsable del 90 por ciento de toda la ceguera por DMRE.

    Hace una década, se consideraba que la DMRE húmeda era intratable y dos terceras partes de quienes la padecían esperaban ser declarados legalmente ciegos en el término de dos años de desarrollar la enfermedad. Hay ahora un cambio radical en el concepto acerca de la DMRE húmeda, gracias a la introducción de medicamentos de factor anti-crecimiento del endotelio vascular inyectables (anti-VEGF). El uso de medicamentos con anti-VEGF ha reducido en cerca de cincuenta por ciento la incidencia de ceguera relacionada con la DMRE en algunos países; y los oftalmólogos pueden ahora ayudar a los pacientes con DMRE húmeda a mantener – y en algunos casos a restaurar – la visión.

    “Esta clase de medicamentos representa un enorme avance en el tratamiento de la degeneración macular, y los médicos han quedado sorprendidos con los resultados”, señala el Dr. Rahul Khurana, vocero clínico de la Academia Americana de Oftalmología y especialista en retina. “Hace diez años, la DMRE húmeda era un boleto sin regreso a la ceguera, pero ahora tengo pacientes con esta afección que pueden leer y conducir e inclusive, algunos conservan una visión 20/20".

    Hay ahora varios medicamentos anti-VEGF disponibles que se utilizan para tratar la DMRE, pero tres son los más comunes. Dos de ellos, el ranibizumab (cuyo nombre comercial es Lucentis®) y el aflibercept (cuyo nombre comercial es Eylea®), se diseñaron específicamente para el tratamiento de la DMRE. Un tercer medicamento, el bevacizumab (cuyo nombre comercial es Avastin®), fue desarrollado originalmente para el tratamiento de varios tipos de cáncer, pero se utiliza comúnmente, "sin estar específicamente recomendado para ello" en pacientes con DMRE.

    Mientras los médicos y los medios de comunicación discuten las desventajas y méritos relativos de Avastin, Eylea y Lucentis, la creciente experiencia colectiva de los oftalmólogos indica que todos los tres medicamentos son seguros y efectivos para el tratamiento de la DMRE húmeda.

    ¿Cómo funcionan?

    La degeneración macular húmeda se produce cuando comienzan a desarrollarse vasos sanguíneos anormales por debajo de la retina y dejan escapar sangre o líquido que opacifica la visión central. Una sustancia química conocida como factor de crecimiento del endotelio vascular, o VEGF, hace que se produzca este crecimiento anormal de los vasos sanguíneos. Los tratamientos Anti-VEGF — Lucentis, Eylea y Avastin — actúan mediante la detección y bloqueo de las moléculas nocivas de VEGF. Esto reduce el desarrollo vascular anormal y el escape de sangre y líquido, lo que ayuda a estabilizar la pérdida de visión y, en algunos casos, puede mejorar la agudeza visual.

    Los pacientes pueden recibir tratamiento en el consultorio de su oftalmólogo, quien aplica gotas anestésicas y antisépticas para dormir el ojo y luego administra una inyección del medicamento anti-VEGF.

    “Muy probablemente el mencionar una inyección ocular causará temor, pero la aguja es de tamaño mínimo y la inyección es muy rápida – de apenas una fracción de segundo”, sostiene el Dr. Raj Maturi. “Muchos de mis pacientes se ponen muy nerviosos la primera vez, pero para el segundo tratamiento ya están tranquilos, se muestran más calmados durante el proceso y más convencidos de su efectividad”.

    La frecuencia recomendada para estas inyecciones varía de unas pocas semanas a unos pocos meses, y la duración del tratamiento varía según el caso. Probablemente los pacientes requerirán múltiples dosis durante el curso de muchos meses y como por lo general, se requieren tratamientos repetidos para obtener un beneficio continuo.

    ¿En qué difieren?

    La diferencia entre los tres tratamientos se considera clínicamente insignificante, en la opinión de muchos oftalmólogos. Pero las siguientes son algunas de las diferencias que su oftalmólogo puede explicarle al analizar con usted las opciones.

    Aprobación de la FDA
    Si bien Lucentis y Eylea han sido aprobadas por la FDA para uso en el ojo, Genentech, el laboratorio que fabrica Avastin, y también Lucentis, no han solicitado la aprobación de la FDA para Avastin como medicamento para la DMRE húmeda.

    Sin embargo, Avastin recibió la aprobación de la FDA como tratamiento para el cáncer de colon en febrero de 2004, y desde entonces ha sido utilizado por los oftalmólogos para tratar la DMRE húmeda, aunque no está “específicamente indicado para este uso”, con excelentes resultados. De hecho, la mitad de los oftalmólogos prescribe Avastin como tratamiento de primera línea para la DMRE húmeda.

    Costo
    Avastin, a un costo de aproximadamente $50 por tratamiento promedio es significativamente más económico para el paciente que las alternativas (~$1,800 para Eylea y ~$2,000 para Lucentis).

    Los precios significativamente mayores de Eylea y Lucentis reflejan el costoso proceso de aprobación de la FDA para el uso propuesto. Aunque Avastin tiene un nivel de precio de venta igualmente alto cuando se prescribe para cáncer de colon, es mucho menos costoso para tratamiento oftalmológico porque sólo se utiliza 1/40 de la dosis para cada aplicación.

    El precio suele ser un factor decisivo para los pacientes. Los fabricantes de Lucentis y Eylea ofrecen algunos programas de asistencia a los pacientes para ayudar a subsidiar los costos. Pero para muchos de los usuarios, la diferencia de cerca de $2,000 entre estos dos medicamentos y Avastin pueden sumar miles de dólares de costo adicional para los pacientes en el curso del tratamiento. El diferencial acumulativo de precio ha sido el principal enfoque de los comentarios de los medios sobre estos tres medicamentos.

    Relacionado también al tema del costo está el cubrimiento del seguro. Todos los tres medicamentos están cubiertos por Medicare, pero los términos de cubrimiento pueden ser complejos. No todas las aseguradoras pueden cubrir todas las inyecciones.

    Riesgos
    Numerosos estudios han concluido que las diferencias de riesgo son mínimas entre los tres medicamentos. Una de las preocupaciones es que hay una mayor probabilidad de infección con Avastin debido a la contaminación potencial al re-empacar el medicamento en dosis más pequeñas para uso ocular. Cuando se siguen las indicaciones adecuadas para la preparación de dichas medicinas, dicho riesgo se minimiza. Además, en la gran mayoría de los casos de infección ocular, la fuente es la superficie infectada del ojo del paciente, y no el medicamento contaminado ni algún otro factor”, sostiene el Dr. Abdish Bhavsar, vocero clínico de la Academia y especialista en retina.

    Empaque y accesibilidad
    Debido a que Lucentis y Eylea están aprobadas por la FDA para uso en el ojo, son fabricados y entregados a los oftalmólogos en presentaciones para ser inyectadas en el ojo; generalmente se almacenan en el consultorio del oftalmólogo y están disponibles para ser utilizadas cuando se requieran.

    Avastin, por el contrario, es un medicamento re-envasado. El fabricante lo despacha a una farmacia especializada que lo re-empaca en dosis más pequeñas para uso ocular y lo suministra a los consultorios oftalmológicos. Si usted y su oftalmólogo optan por Avastin como el medicamento adecuado para usted, es posible que deba pedir una segunda cita para recibir el tratamiento. En la mayoría de los casos, su médico podrá ordenar su prescripción mes a mes por anticipado cada mes y podrá tenerla lista para su próxima cita, minimizando así el tiempo de espera después del primer tratamiento.

    ¿Cuál de los tratamientos es el correcto para usted?

    Múltiples estudios han comparado estos medicamentos anti-VEGF y los han encontrado comparables e igualmente efectivos para ayudar a los pacientes a preservar su capacidad visual, por lo que la Academia Americana de Oftalmología recomienda que los oftalmólogos informen a sus pacientes cerca de la disponibilidad de estos tres tratamientos.

    La respuesta al tratamiento puede diferir de un paciente a otro. Además, puede haber alguna razón en el curso del tratamiento para que el oftalmólogo recomiende que el paciente cambie de un medicamento a otro. Su oftalmólogo le ayudará a decidirse por un tratamiento después de revisar su caso específico y considerar las ventajas relativas de estos tratamientos.

    Obtenga más información sobre estos medicamentos como tratamiento para el edema macular diabético.