• Comparación de tratamientos de anti-VEGF para DMRE húmeda

    Escrito por Reena Mukamal
    Editado por Anni Delfaro
    Apr. 03, 2020

    Los medicamentos anti-VEGF pueden prevenir la pérdida de visión en pacientes con degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) húmeda, una de las principales causas de ceguera entre los adultos mayores norteamericanos. A continuación presentamos una guía de las similitudes y diferencias entre cuatro medicamentos anti-VEGF comúnmente utilizados para tratar la DMRE húmeda.

    Novedosos tratamientos para la DMRE húmeda

    En los Estados Unidos, se calcula que 11 millones de norteamericanos tienen alguna forma de DMRE. Esta enfermedad va deteriorando la visión central, complicando las actividades diarias como leer, conducir e identificar rostros. La DMRE tiene dos formas – húmeda y seca. Si bien, la forma de DMRE seca lleva a una pérdida gradual de la visión, la DMRE húmeda lleva a una pérdida de visión más rápida y es la más avanzada forma de la enfermedad. Es responsable del 90 por ciento de todas las cegueras relacionadas con la DMRE.

    Hace una década, la DMRE húmeda se consideraba intratable y dos terceras partes de quienes la sufrían podían esperar quedar legalmente ciegos en el término de dos años de desarrollar la enfermedad. Ahora, la historia es muy diferente en lo que se refiere a la DMRE húmeda gracias a la introducción del medicamento para el factor de crecimiento endotelial anti-vascular (anti-VEGF) inyectable. El uso de medicamentos anti-VEGF ha reducido prácticamente a la mitad la incidencia de la ceguera relacionada con la DMRE en algunos países, y los oftalmólogos ahora pueden ayudar a los pacientes con DMRE a mantener – y en algunos casos a restaurar – la visión.

    “Esta clase de medicamentos representa un avance en el tratamiento de la degeneración macular, y los médicos han quedado sorprendidos por los resultados”, sostiene el Dr. Rahul Khurana, vocero clínico de la Academia Americana de Oftalmología y especialista en retina. "Hace diez años, la DMRE húmeda era uno de los boletos para la ceguera; sin embargo, ahora, tengo pacientes con esta afección que son capaces de leer y conducir; e inclusive algunos mantienen visión 20/20".

    Hay múltiples medicamentos anti-VEGF disponibles para tratar la DMRE pero son cuatro los más utilizados para esta afección. Tres de ellos, el ranibizumab (nombre de marca Lucentis®), aflibercept (nombre de marca Eylea®) y brolucizumab (nombre de marca Beovu®), fueron diseñados específicamente para el tratamiento de la DMRE. Y un cuarto medicamento, bevacizumab (nombre de marca Avastin®), fue originalmente desarrollado para tratar varios tipos de cáncer, pero se utiliza con más frecuencia "fuera de rótulo" en pacientes con DMRE.

    Mientras que los médicos y los medios debaten los méritos y desventajas relativos de estos medicamentos, la creciente experiencia del colectivo de oftalmólogos indica que todos los cuatro son tratamientos efectivos y seguros para la DMRE húmeda.

    ¿Cómo funcionan?

    La DMRE húmeda se produce cuando un vaso sanguíneo anormal comienza a crecer por debajo de la retina y deja escapar sangre o líquido que hace borrosa la visión central. Una sustancia química conocida como factor de crecimiento del endotelio vascular o VEGF, causa este crecimiento anormal. Los tratamientos anti-VEGF buscan las moléculas nocivas de VEGF para bloquearlas. Esto reduce el crecimiento y el escape de líquidos anormal que ayuda a estabilizar la pérdida de visión y, en algunos casos, puede mejorar la visión.

    Los pacientes pueden recibir tratamiento en el consultorio médico. El oftalmólogo echa en el ojo gotas anestésicas y antisépticas para adormecerlo y luego administra el medicamento anti-VEGF inyectándolo dentro del ojo.

    Según el Dr. Raj Maturi, “Una inyección intraocular puede sonar algo miedosa pero la aguja es extremadamente pequeña y la inyección es muy rápida – una fracción de segundo. Muchos de mis pacientes se ponen nerviosos la primera vez pero para el segundo tratamiento están ya mucho más tranquilos con el proceso y su efectividad”.

    La frecuencia recomendada para estas inyecciones varía de unas cuantas semanas a unos cuantos meses y la duración del tratamiento varía según el caso. Es probable que los pacientes requieran múltiples dosis en el curso de muchos meses y que los tratamientos se repitan según necesidad para un beneficio continuado.

    ¿En qué difieren?

    Con Lucentis, Eylea y Avastin los beneficios visuales son similares, según muchos oftalmólogos. Pero Beovu es el primer medicamento anti-VEGF que ofrece beneficios similares con una sola inyección solo cuatro veces al año.

    Estas son algunas otras diferencias que su oftalmólogo puede explicarle al analizar las opciones de tratamiento.

    La aprobación de la FDA

    Lucentis, Eylea y Beovu ya están aprobadas por la FDA para uso en el ojo. Pero Genentech, la compañía que fabrica Avastin y Lucentis, no ha solicitado todavía aprobación de la FDA para Avastin como tratamiento para la DMRE húmeda.

    Sin embargo, Avastin fue aprobada por la FDA como tratamiento para cáncer de colon en febrero de 2004, y desde entonces los oftalmólogos la han utilizado para tratar la DMRE “fuera de rótulo” con grandes resultados. De hecho, el cincuenta por ciento de los oftalmólogos prescribe Avastin como el primer tratamiento para la DMRE húmeda.

    Costo

    Avastin, aproximadamente a $50 por tratamiento, es significativamente menos costoso para el paciente que las otras alternativas (~$1,800 a $2,000 por Eylea, Lucentis o Beovu).

    Eylea y Lucentis son significativamente más costosos y reflejan el costoso proceso de aprobación de la FDA para su uso previsto. Aunque Avastin tiene un costo similarmente alto cuando el medicamento está siendo usado para tratar cáncer de colon, es mucho menos costoso como tratamiento para el ojo porque solo está utilizando 1/40avo del medicamento para cada dosis.

    Con frecuencia, el precio para los pacientes suele ser el factor decisivo. Los fabricantes del medicamento ofrecen a algunos pacientes programas de asistencia para ayudarles a subsidiar los costos. Pero para muchos, la suma de cerca de $2.000 entre estos medicamentos y Avastin puede representar miles de dólares o más en costos de bolsillo sobre el curso del tratamiento. Este diferencial en el precio acumulativo ha sido el primer enfoque de las historias de los medios acerca de estos medicamentos.

    Además, con relación al aspecto del costo, está la cobertura del seguro. Los tres medicamentos están cubiertos por Medicare, aunque los términos de cobertura pueden ser complejos. No todas las inyecciones pueden estar cubiertas por cada aseguradora.

    Riesgos

    Numerosos estudios han concluido mínimas diferencias en el riesgo entre los tres medicamentos. Una de las preocupaciones es que hay una mayor probabilidad de infección con Avastin debido a la contaminación potencial cuando el medicamento se reempaca en dosis más pequeñas para el ojo. Cuando se siguen las directrices adecuadas para reempacar dichos medicamentos, el riesgo se minimiza. Además, “en la gran mayoría de los casos de infección ocular, la fuente es la superficie del ojo del paciente, más bien que el medicamento contaminado, o cualquier otra cosa”, sostiene el Dr. Abdish Bhavsar, vocero clínico de la Academia y especialista en retina.

    Empaque y accesibilidad

    Puesto que Lucentis, Eylea y Beovu están aprobadas por la FDA para uso en el ojo, son producidas y entregadas a los oftalmólogos como inyectables en el ojo, generalmente almacenadas en el consultorio oftalmológico y disponible para uso cada vez que son necesarias.

    Por el contrario, Avastin, es un medicamente reempacado. Es enviado por el fabricante a una farmacia especial que lo reempaca en dosis más pequeñas para el ojo y luego lo entrega a los consultorios médicos. Si usted y su oftalmólogo deciden que Avastin es lo correcto para usted, tal vez tenga que volver a una segunda cita para recibir el tratamiento. En la mayoría de los casos, su médico podrá reordenar su prescripción mensualmente y tener la lista tras sus siguientes citas minimizando así este aspecto después del tratamiento inicial.

    ¿Qué tratamiento es más correcto para usted?

    Múltiples estudios han comparado estos medicamentos anti-VEGF y han determinado que todos ayudan a los pacientes a retener su capacidad visual. Por lo que la Academia Americana de Oftalmología recomienda que el oftalmólogo aconseje a los pacientes acerca de la disponibilidad de estos tratamientos.

    Los pacientes pueden diferir en la forma como sus ojos responden a un tratamiento en comparación con el otro. Adicionalmente, puede haber alguna causa, durante el curso del tratamiento del paciente, por la cual el oftalmólogo decida cambiar de un medicamento a otro. Su oftalmólogo le ayudará a elegir cuál es la terapia antes de revisar su condición específica y las relativas ventajas del cambio en su tratamiento.

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