• Estudio de la NASA descubre información clave sobre problemas de visión en astronautas

    Feb. 16, 2017

    En mayo hablamos sobre un estudio de la NASA, el cuál encontró que los vuelos espaciales de larga duración podrían tener un impacto en los ojos y la visión de los astronautas. Hoy día, la NASA piensa saber cuál es la razón.

    Un nuevo estudio de la NASA encontró una relación entre niveles anormalmente bajos de un tipo de vitamina B llamado ácido fólico y problemas de visión que algunos astronautas sufren durante un vuelo espacial. Pero cuando los investigadores evaluaron las dietas de estos astronautas, no encontraron pruebas de que tuvieran una deficiencia de la vitamina. Los científicos comenzaron a sospechar otra causa que puede parecerse mucho a una deficiencia de vitaminas, pero es más difícil de pronunciar: polimorfismos enzimáticos. (Paciencia, estimado lector que pronto todo esto tendrá sentido).

    Los polimorfismos son pequeñas variaciones biológicas hereditarias. Un ejemplo de un polimorfismo común en los seres humanos es la condición llamada intolerancia a la lactosa (problema digestivo relacionado con productos lácteos provenientes de la vaca).

    Las enzimas desempeñan un papel clave en las instrucciones genéticas, y son cruciales para la función normal de los procesos corporales. Cuando una enzima no funciona bien, puede frenar toda la "línea de ensamblaje" que gobierna un proceso corporal. Algunos polimorfismos enzimáticos pueden no funcionar adecuadamente en condiciones difíciles como la micro gravedad durante un vuelo espacial.

    Estudios sobre la Tierra ofrecieron a los científicos una pista sobre polimorfismos enzimáticos. Ataron cabos de la siguiente forma: Ciertos polimorfismos enzimáticos se han encontrado en personas que han sufrido de migrañas, derrames cerebrales u otras enfermedades relacionadas con la presión intracraneal (exceso de presión dentro de la cabeza). También se piensa que la presión intracraneal es una de las causas de problemas oculares y de la visión entre astronautas. En condiciones de micro gravedad, los fluidos corporales se desplazan de la parte inferior del cuerpo hacia la cabeza. Cuando el cuerpo de un astronauta no procesa de manera eficiente este exceso de líquido, puede haber un resultado de presión intracraneal. Por lo tanto, es probable que los astronautas con problemas oculares y de la visión tengan polimorfismos enzimáticos que los hagan susceptibles a desarrollar una presión intracraneal.

    Los siguientes pasos de investigación serán detectar la presencia de polimorfismos enzimáticos y verificar si están relacionados con los ojos y con cambios en la visión de los astronautas. Los científicos dicen que están entusiasmados con esta nueva pieza del rompecabezas, pero que es demasiado pronto para sacar conclusiones.

    La misión de la NASA para entender los problemas de visión en astronautas comenzó cuando una encuesta mostró que aproximadamente un 23 por ciento de astronautas en vuelos cortos, y un 49 por ciento de astronautas en vuelos largos mostraron problemas con su visión de cerca y a distancia durante sus misiones. En algunos casos, los problemas de visión continuaron mucho tiempo después de su regreso a la Tierra. La NASA estudió entonces a siete astronautas que habían vivido en el espacio durante seis meses o más y encontró que todos tenían anomalías en la visión y la anatomía del ojo. El cambio más común fue un aplanamiento de la parte posterior del globo ocular. Se encontraron también cambios en la retina (el área sensible a la luz en la parte posterior del ojo) y el nervio óptico.

    La NASA acaba de aprobar ocho estudios para los ojos y la visión durante la próxima etapa de investigación de la salud en astronautas. Este trabajo puede eventualmente mejorar el cuidado ocular tanto en la Tierra como en el espacio, especialmente en enfermedades relacionadas con la retina y el nervio óptico.