• Un Estudio Sostiene que los Exámenes de Detección para Niños Con Diabetes Tipo 1 Deben Empezar Más Tarde

    Escrito por Dayle Kern
    Mar. 29, 2017

    La investigación sugiere que los exámenes podrían posponerse hasta la edad de 15 años o hasta 5 años después del diagnóstico

    Un nuevo estudio ha determinado que las formas avanzadas de enfermedad ocular por diabetes son raras entre los niños diabéticos. Por esta razón, los investigadores de este estudio recomiendan que en la mayoría de los niños con diabetes tipo 1 se debe retardar el examen anual para detección de la retinopatía diabética hasta los 15 años de edad o hasta 5 años después del diagnóstico de diabetes, según el tiempo más prolongado de estos dos casos.

    Es bien sabido que la detección temprana y el tratamiento oportuno de la retinopatía diabética reduce la pérdida de visión en los adultos. Esto ha llevado a algunas organizaciones médicas a recomendar los exámenes de detección de enfermedad ocular en los niños anualmente a partir de una edad temprana – después de los 9 años o de 3 a 5 años después del diagnóstico.

    Sin embargo, los investigadores han puesto en tela de juicio estas recomendaciones, y se preocupan de que los exámenes anuales puedan crear cargas financieras y logísticas excesivas para las familias y para el sistema de prestación de servicios de salud. Los investigadores realizaron un estudio de las historias clínicas de 370 niños menores de 18 años con diabetes tipo 1 y tipo 2. Todos habían tenido por lo menos un examen de detección de retinopatía diabética entre 2009 y 2013, pero no se encontró esta afección en ninguno de ellos.

    Los investigadores examinaron entonces los datos que llevaron a la adopción de las directrices actuales. Encontraron que entre 0 y 28 por ciento de los niños estudiados tenía retinopatía diabética; sin embargo, la mayoría de estos casos eran muy leves y, por lo tanto, no estarían en edad de iniciar el tratamiento. Encontraron además que el paciente más joven detectado con retinopatía diabética severa estaba en el grupo de 15 a 19 años y que el período de tiempo de 5 a 6 años era el más corto desde el diagnóstico de diabetes hasta el desarrollo de la retinopatía diabética severa.

    Teniendo esto en cuenta, los investigadores sugieren que los exámenes de detección para niños con diabetes tipo 1 podrían comenzar a una edad mayor de la recomendada anteriormente. Sostienen además que deberán hacerse excepciones para los niños con diabetes tipo 2 y para aquellos que sus endocrinólogos hayan identificado como pacientes de alto riesgo para complicaciones diabéticas. Los pacientes de alto riesgo pueden requerir exámenes oculares más frecuentes o a una edad más temprana.

    La Academia Americana de Oftalmología recomienda actualmente que quienes tienen diabetes tipo 1 comiencen a hacerse exámenes anuales de detección de retinopatía diabética 5 años después del inicio de su enfermedad y que los pacientes con diabetes tipo 2 se hagan un examen al momento del diagnóstico y al menos un examen anual de ahí en adelante.