• Un Medicamento para la Diabetes Podría Reducir el Riesgo de Glaucoma

    Escrito por
    Mar. 28, 2017

    La metformina — un medicamento corriente que se utiliza para tratar la diabetes tipo 2 — ha sido caracterizada por algunos como un medicamento antiedad, por su capacidad de imitar los efectos fisiológicos de la reducción de ingesta calórica. Estudios previos han demostrado que puede retardar o reducir el riesgo de enfermedades asociadas con la edad, como el cáncer y la enfermedad cardiovascular. Sin embargo, hasta el momento, se desconoce su efecto en las enfermedades oculares asociadas con la edad. Una nueva investigación publicada en línea en JAMA Ophthalmology muestra que la metformina realmente se asocia con un menor riesgo de glaucoma de ángulo abierto.

    Para este estudio, un equipo multidisciplinario de la Universidad de Michigan y la Universidad de Indiana, recopiló datos de 10 años de más de 150.000 diabéticos de 40 años o más. Los investigadores encontraron que aquellos a quienes se les prescribieron las dosis más altas de metformina (más de 1.110 gramos en total en el curso de 2 años) mostraron una disminución de 25 por ciento en el riesgo de glaucoma, comparados con los que no estaban tomando este medicamento. Encontraron además que por cada gramo de aumento en la dosis, el riesgo de glaucoma disminuía en 0,16 por ciento. Con base en estos resultados, los investigadores predijeron que tomar una dosis de prescripción estándar de 2 gramos del medicamento por 2 años podría reducir el riesgo de glaucoma en 20 por ciento.

    Estas reducciones de riesgo demostraron ser ciertas aún después de ajustar el análisis para los niveles más bajos de azúcar inducidos por la metformina. Otros medicamentos para la diabetes, como la insulina, no tuvieron el mismo efecto en la reducción de riesgo.

    Según los autores del estudio, aún no se conocen los mecanismos exactos por los cuales la metformina disminuye el riesgo de glaucoma por ángulo abierto. Además, quienes no tienen diabetes no deben tomar metformina debido a la posibilidad de efectos secundarios adversos y por la reducción en los niveles de azúcar. Sin embargo, futuras pruebas clínicas que confirmen estos hallazgos en pacientes sin diabetes podrían llevar a nuevas opciones de tratamiento para una enfermedad que afecta a más de 60 millones de personas en el mundo.