• Un trasplante de córnea restaura la visión de un pequeño niño después de un accidente de pesca

    Víctima de un anzuelo de pesca, Colton Thompson puede ver después de un trasplante de córnea.
    Colton Thompson logró la restauración de su visión gracias a un trasplante de córnea después de una grave lesión con un anzuelo.

    Escrito por Beatrice Shelton
    Sep. 11, 2018

    A los 7 años de edad, Colton Thompson recibió el mejor regalo de su vida – la vista. La visión de Colton comenzó a deteriorarse poco después de sufrir un severo accidente de pesca. Entusiasmado ante la perspectiva de atrapar un pez gordo con un nuevo anzuelo, su hermano mayor lanzó descuidadamente el anzuelo sin darse cuenta de la cercanía de Colton y el anzuelo se clavó en su ojo izquierdo. Después de una cirugía de urgencia para sacar el anzuelo, parecía que no había sufrido mayor daño. Pero luego comenzó el dolor, y no podía ver bien, ni siquiera con anteojos. Colton requeriría una nueva córnea, la superficie transparente en forma de cúpula que recubre la parte anterior del ojo. Gracias a la generosidad de un donante de córnea y a un talentoso oftalmólogo, fue posible restaurar la visión de Colton.

    Los padres de Colton, Katelyn y Jacob, quienes vivían en las afueras de Michigan, tenían la filosofía de dejar que sus niños fueran niños. “Hay que dejar que gocen la niñez”, sostiene la mamá de Colton. Un cálido día verano, Colton y sus cuatro hermanos rubios salieron de pesca al estanque de su propiedad, como solían hacerlo.

    Colton Thompson con un parche en el ojo después de sufrir una lesión con un anzuelo.
    Colton, de 7 años con un parche sobre el ojo después de la lesión con el anzuelo.

    Cando llegaron al borde del estanque, Colton se agachó para atar el cordón de su zapato justo cuando su hermano lanzó el anzuelo que cayó en el ojo de Colton quien dio un grito de dolor e inmediatamente se tapó el ojo. Afortunadamente Katelyn no perdió la calma y le indicó que no se tocara el ojo. Su instinto fue perfecto. Los oftalmólogos advierten que nunca se debe intentar sacar un anzuelo cerca del ojo ni presionar el ojo porque se puede causar aún más daño.

    Debido a que Katelyn no se alteró, Colton permaneció tranquilo. Tan tranquilo que se durmió en el auto durante los 40 minutos que tardaron en llegar al hospital.

    Después de una cirugía de emergencia para retirar el anzuelo de su párpado, los cirujanos dieron buenas noticias. En lugar de clavarse en el ojo, una de las tres patas del anzuelo se clavó en el párpado mientras que las otras dos rasguñaron su córnea. Tal vez, después de la cirugía, el ojo sanaría solo.

    Colton se fue a su casa con una prescripción para anteojos y un buen pronóstico. Las suturas del párpado se le retiraron unas semanas después. Parecía que todo estaba bien y que se recuperaría sin problemas.

    ¿Ya pasó todo?

    El Dr. Shahzad Mian, practicó la cirugía de trasplante de córnea de Colton.
    EL Oftalmólogo Dr. Shahzad Mian, practicó la cirugía de trasplante de córnea de Colton.

    Katelyn tenía la esperanza de que la prueba por la que había tenido que pasar su familia se hubiera solucionado ya. Pero unas pocas semanas después de retirar el anzuelo de su párpado, Colton comenzó a perder visión y se le formó una significativa cicatriz en la córnea. Empezó a apretar los párpados para protegerse de la luz brillante. Eventualmente, mantuvo su ojo izquierdo cerrado todo el tiempo. Le dolía mucho y no podía ver bien. Quedó frustrado, al igual que sus padres. A Katelyn le recomendaron consultar a un oftalmólogo, un especialista en cuidado médico y quirúrgico de los ojos.

    Habían pasado unos tres meses después de la lesión cuando fueron a consultar al Dr. Shahzad Mian, en el Centro Oftalmológico Kellogg de la Universidad de Michigan en Ann Arbor. La cicatriz era grande, densa y deformaba la córnea, reduciendo significativamente la visión del niño.

    Después de analizarlo detenidamente con los padres de Colton, el Dr. Mian recomendó un trasplante de córnea; es decir, un procedimiento quirúrgico que reemplaza la parte dañada de la córnea con tejido de córnea de un donante. El trasplante restauraría la visión de Colton, disminuiría el dolor y mejoraría la apariencia de su córnea dañada. En un delicado procedimiento de una hora de duración, el Dr. Mian retiró el 80 por ciento de la córnea de Colton y luego suturó la córnea de donante sana.

    A los seis meses de la cirugía de trasplante, Colton tiene una visión cercana a 20/20 y no hay signos de rechazo.

    Seis meses después de la cirugía de trasplante, Colton tiene una visión cercana a 20/20 y no hay signos de rechazo, un factor de riesgo común a todos los trasplantes de órganos. Aunque el riesgo de rechazo disminuye con el tiempo, no desaparece del todo. Colton tiene que tener cuidado con sus ojos y debe ir a controles periódicos con un oftalmólogo por el resto de su vida.

    Aunque tiene que utilizar gafas protectoras cada vez que practique algún deporte, no teme practicarlo ni tampoco hacer nada de lo que antes hacía y lo que siempre le ha gustado, como nadar o montar en tetraciclo con sus primos o jugar fútbol con sus hermanos.

    Ahora su madre tiene una perspectiva distinta de la seguridad. "Ahora siempre mantenemos anteojos de sol y sombreros junto con nuestro equipo de pesca", sostiene.

    El Dr. Mian recomienda el uso de gafas protectoras para cualquier deporte a todos los niños, aún si nunca han sufrido una lesión ocular. Cada deporte tiene sus propias normas de elementos de seguridad ocular, por consiguiente es importante investigar los requerimientos para cada caso.

    El poder de decir sí a la donación de córneas

    Colton Thompson, receptor de trasplante de córnea, con sus hermanos.
    El receptor de trasplante de córnea Colton, el cuarto de izquierda a derecha, disfruta de la vida con sus hermanos.

    Las córneas son los tejidos más comúnmente trasplantados en todo el mundo. Los doctores practican unos 50.000 trasplantes de córnea al año en los Estados Unidos. El tejido de córnea viene de tejido preservado, registrado, proveniente de alguna persona recientemente fallecida. Debido a que casi todos podemos donar las córneas al morir, generalmente no hay lista de espera, a diferencia de lo que ocurre con otros órganos de mayor tamaño para trasplante.

    Sin embargo, en otros países sí hay una considerable escases de tejido corneal, con solo una córnea disponible por 70 que se requieren. hay aproximadamente 5 millones de personas en el mundo que sufren de ceguera corneal.

    Colton recibió tejido donado proveniente de Eversight, una de las mayores redes de bancos de ojos en los Estados Unidos. No hay sustituto para el tejido humano. El trasplante depende de la donación de tejido corneal de una persona a otra. También se requiere donación de ojos para investigación y educación. Cualquiera puede ser donante. Y todos somos donantes universales. El tipo de sangre no tiene que corresponder entre el donante y quien recibe la donación. No importa la edad que se tenga ni cuál sea el color de los ojos ni qué tan buena vista tenga. Fuera de aquellos que sufren de infecciones o de algunas enfermedades altamente contagiosas, la mayoría de las personas pueden ser donantes.

    Si bien los donantes son anónimos, eso no impidió que Colton se preguntara quién habría sido la persona que le ayudó a recuperar su visión: ¿Cómo sería? ¿Cuántos años tendría? ¿Qué habría visto durante su vida?

    Hay algo que sí es seguro, el donante le dio un regalo invaluable.