• El Tratamiento Anti-VEGF Devuelve la Vista a una Mujer con Retinopatía Diabética

    Escrito por Dayle Kern
    Revisado por Raj K Maturi MD
    Nov. 24, 2014

    Cyndi Daugherty, de 62 años, de Indianápolis, ha tenido diabetes tipo 1 desde 1986. Consciente de que su estado puede representar un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad que lleva a la ceguera, Cyndi se hace anualmente un examen ocular con dilatación de pupila para detección de signos de complicaciones oculares relacionadas con la diabetes, como retinopatía diabética. Por muchos años sus exámenes no revelaron problemas. Sin embargo, el riesgo de retinopatía diabética aumenta de acuerdo con el tiempo de duración de la diabetes. En 2011, después de 25 años con diabetes, el examen ocular de Cyndi reveló signos preocupantes de compromiso de la visión, aunque ella no había notado ningún síntoma.

    Cyndi fue remitida de inmediato a un especialista en retina al que consultó a la semana siguiente. "Recuerdo estar en la sala de espera preocupada porque quedaría ciega", recuerda Cyndi. "Comencé a llorar cuando otro paciente dijo, 'Así me sentí yo también la primera vez que vine aquí'. Me aseguró que todo saldría bien y que no tenía por qué tener miedo, él parecía estar muy bien y eso me tranquilizó".

    "Recuerdo estar en la sala de espera preocupada porque quedaría ciega", dice Cyndi Daugherty

    Su especialista en retina, el oftalmólogo Raj Maturi, MD le dijo que, además de la retinopatía diabética, tenía otra complicación conocida como edema macular diabético, que se produce cuando se acumula líquido de los vasos sanguíneos dañados que causa la inflamación de la mácula y ésta deja de funcionar correctamente. Es la principal causa de pérdida de visión en los diabéticos. Sin embargo, el Dr. Maturi le aseguró que un tratamiento disponible desde hacía poco tiempo podría mejorar su estado e inclusive preservar su visión. Cyndi comenzó a recibir tratamiento cada dos o tres semanas.

    El tratamiento que le administró el Dr. Maturi se conoce como terapia anti-VEGF y se administra por inyección directa en el ojo para reducir el desarrollo de vasos sanguíneos anormales. "Al principio esta idea me puso muy nerviosa, además, mi esposo no puede quedarse en el consultorio para ver lo que me hacen", dijo Cyndi. "Yo simplemente procuro pensar en algo agradable. Fui enfermera pediátrica, por lo que he dicho a muchos niños que es importante que se estén muy quietos. Ahora, sólo tengo que recordármelo", dice riendo.

    "Hace 30 años, los estudios demostraron que casi el 80 por ciento de los diabéticos desarrollaban retinopatía diabética después de 15 años de tener diabetes", indica el Dr. Maturi. "Sin embargo, ahora vemos que las cosas son muy diferentes, gracias al progreso en los métodos de manejo y nuevas terapias. El pronóstico que podemos dar hoy es, en muchos casos, mucho mejor y permite que personas como Cyndi mantengan su visión y su salud".

    "Puedo ver a mi nieta de 3 años creer y sonreír", dice Cyndi Daugherty

    El tratamiento le ha dado muy buen resultado a Cyndi, cuya visión ha variado entre 20/40 y 20/70. Ahora tiene una visión de casi 20/20 y solo viene a tratamiento más o menos cada tres meses. "Puedo ver a mi nieta de 3 años crecer y sonreír. ¡El que me pongan inyecciones en el ojo es un precio muy bajo a cambio de todo esto!".

    Simulador de Retinopatía Diabética Proliferativa: Así podría ser su visión si tuviera RDNP.
    Simulador de Retinopatía Diabética Proliferativa: Así podría ser su visión si tuviera RDNP.
    Simulador de Retinopatía Diabética Proliferativa: Así podría ser su visión si tuviera RDNP.
    Simulador de Retinopatía Diabética Proliferativa: Así podría ser su visión si tuviera RDNP.

    Según EL Dr. Maturi, "La historia de Cyndi es un excelente ejemplo de la importancia de hacerse un examen de dilatación pupilar una vez al año, si se tiene diabetes. Sin tratamiento, probablemente habría perdido permanentemente la visión. Gracias a que se hacía exámenes anuales periódicos, su retinopatía diabética fue detectada a tiempo y pudimos ofrecerle el tratamiento que requería, antes de que fuera demasiado tarde".

    "Es importante recordar a la gente que no debe darse por vencida", sostiene Cyndi. "Para mí, haber recibido el diagnóstico de retinopatía diabética ha sido sólo un proceso, no una discapacidad permanente. Simplemente hay que participar en el proceso. No será un camino recto, habrá algunas curvas, pero vale la pena el esfuerzo si se puede conservar la visión".