• Bombero a punto de perder la vista por fuegos artificiales

    Firefighter Jay Northup recovers from a fireworks explosion.
    El bombero Jay Northup está muy agradecido con el Dr. Thomas Steinemann, médico oftalmólogo, por haber ayudado a salvarle la vista después de una lesión por fuegos artificiales.

    Escrito por Jennifer Churchill
    Sep. 04, 2018

    Cada año cerca de 10.000 personas llegan a la sala de urgencias debido a lesiones causadas por fuegos artificiales. El Capitán del Cuerpo de Bomberos Jay Northup nunca pensó que sería una de ellas. Tomó todas las precauciones necesarias mientras organizaba su celebración del 4 de Julio en el jardín de su casa. Pero en una fracción de segundo, por una decisión equivocada, estuvo a punto de perder su vista y su vida.

    Un veterano con 23 años de experiencia en el Departamento de Bomberos de Euclid, en Euclid, Ohio, contaba con la capacitación y la experiencia necesarias para realizar con seguridad una exhibición pirotécnica con la que pensaba impresionar a su familia y sus amigos. No eran tampoco la primera vez que lo hacía, Northup, de 47 años, había organizado espectáculos de fuegos artificiales para el vecindario.

    Había colocado una plataforma de lanzamiento en un lugar estratégico, detrás del garaje, donde instaló una caja de 12 disparos de mortero que, al encenderse, dispararía los fuegos artificiales a unos setenta metros de altura. Los niños, entre los que estaban sus mellizos de 15 años, y los adultos se encontraban al frente de la casa, a una distancia segura de la plataforma de lanzamiento.

    Solo, en el patio de atrás, comenzó a encender los fuegos artificiales que tuvieron un costo de $600. Los primeros tres morteros dispararon tal como estaba previsto, pero entonces, se produjo un silencio. Después de unos 10 minutos, decidió investigar el percance. Tenía el rostro a unos 30 centímetros del cilindro, cuando de pronto se produjo el estallido. La explosión lo hizo caer al suelo dejándolo totalmente desorientado e incapaz de ver.

    “Sentía que algo se derramaba y salía de mi ojo derecho y no tenía la menor idea de lo que estaba pasando”, relata Northup. “Creí que estaba muriendo”.

    Su esposa, una enfermera registrada, logró mantener la calma y sin perder tiempo llevó a su esposo, que estaba sangrando, a la Metro Health de Cleveland, a 19 kilómetros de su casa, donde los doctores comenzaron a tratar de inmediato las lesiones que ponían en peligro su vida.

    El impacto de la explosión le produjo un hematoma subdural, una de las lesiones craneanas más mortales que puede haber. Una vez que los doctores controlaron la hemorragia y la presión intracraneana, suturaron las cortadas de la frente que requirieron 15 puntos para cerrarlas. También su rostro estaba quemado y golpeado.

    "Creí que estaba muriendo". - Jay Northup, bombero

    Después de estabilizar a Northup, les llegó el turno al Dr. Thomas Steinemann, oftalmólogo, de salvar sus ojos. Su ojo derecho recibió un impacto directo del mortero, que le quemó las pestañas y la piel alrededor del ojo. El impacto deformó la parte del frente de su ojo, dañando la córnea mientras que las ondas de choque llegaron a la parte posterior del ojo, lesionando la retina. La sangre había comenzado a acumularse dentro del ojo, lo que aumenta el riesgo de aumento de la presión intraocular y puede llevar a la ceguera.

    El Dr. Steinemann lo trató con gotas oftálmicas especiales para controlar la inflamación del ojo y gotas y ungüento antibióticos para evitar la infección. Aproximadamente una semana después, la lesión de Northup comenzó a mejorar, sin embargo, el Dr. Steinemann detectó ya desde ese momento que habría problemas más adelante. Se estaba comenzando a formar una catarata traumática. Al igual que una catarata formada normalmente por el proceso de envejecimiento, la catarata traumática se presenta cuando el cristalino comienza a opacarse y debe ser retirado quirúrgicamente para restaurar la visión normal. Es una afección común después de una lesión ocular traumática.

    Unos 10 meses después de la lesión con los fuegos artificiales, el Dr. Steinemann practicó la cirugía de catarata en su ojo derecho y restauró la visión de Northup. Aunque Northup se recuperó totalmente y volvió a su trabajo como bombero, quedó con un defecto permanente. Su pupila está paralizada; ya no puede dilatarse y contraerse para acomodarse a la intensidad de la luz.

    La pupila es como una cámara fotográfica, se agranda cuando está en ambientes cerrados y se achica cuando está a la intemperie. El Dr. Steinemann explica que la “cámara” de Northup ahora está permanentemente graduada para la iluminación en interiores, lo que hace que estar a la intemperie haga que la cantidad de luz que ingresa a su ojo resulte dolorosa por lo que está obligado a utilizar gafas oscuras en esas condiciones.

    Las visitas a la sala de urgencias se multiplican cada 4 de Julio

    Thomas Steinemann, MD, examines firefighter Jay Northup's eyes to monitor his vision and his recovery as he continues to heal from the fireworks explosion that almost blinded him.
    El Dr. Thomas Steinemann, examina los ojos del bombero Jay Northup para monitorear su visión y su proceso de recuperación de la lesión sufrida por los fuegos artificiales que por poco lo deja ciego.

    Los oftalmólogos tienen razón de esperar con temor cada 4 de Julio. Según los datos del Comité de Seguridad de los Productos para el Consumidor en Estados Unidos (PDF, 648KB), en 2016, los fuegos artificiales causaron cerca de 10.000 ingresos a las salas de urgencias, 9.000 de ellos por lesiones oculares. Las lesiones más comunes fueron por cortadas y golpes que produjeron daños en córneas y retinas y rupturas en globos oculares.

    "Incluso esas pequeñas chispitas, aparentemente inocuas, que se les dan a los niños, queman a una temperatura de 2.000 grados". - Dr. Steinemann

    Los morteros, como los que compró Northup, no son los únicos culpables. La mayoría de las lesiones son producidas por fuegos artificiales legales que compran los padres para sus hijos, como chispitas, triquitraques, misiles de botella y velas romanas.

    “Como oftalmólogos, atendemos tantas lesiones oculares prevenibles en adultos como en niños”, dice el Dr. Steinemann. “Incluso esas pequeñas chispitas, aparentemente inocuas, que se les dan a los niños, queman a una temperatura de 2.000 grados”.

    La Academia Americana de Oftalmología recomienda que la forma más segura de ver fuegos artificiales es asistir a presentaciones profesionales. Para quienes desean utilizar fuegos artificiales, la Academia recomienda utilizar gafas protectoras y mantener una manguera y baldes de agua a mano para fallas de morteros y disparos defectuosos. Debe empaparse el mortero desde una distancia prudente con la manguera o con baldes de agua. Se debe levantar con una garlancha y sumergirse totalmente en un balde de agua para garantizar que sea seguro desecharlo.

    Después de la recuperación, recomendaciones de prevención

    Firefighter Jay Northup just a few hours after the exposion and being admitted to the Level 1 Trauma Center at Metro Health in Cleveland.
    El bombero Jay Northup unas pocas horas después de la explosión ya hospitalizado en un Centro de traumatología de Nivel 1 en Metro Health, en Cleveland.

    Le tomó tiempo a Northup recuperarse de sus lesiones físicas y emocionales. “En una fracción de segundo, en la que tomé una decisión muy mala, estuve a punto de perder la vida”, dice Northup.

    "Creo que los fuegos artificiales pueden ser seguros pero son también impredecibles y ahora los veo de una forma muy diferente". - Jay Northup

    ¿Tuvo que soportar los comentarios pesados de sus compañeros en el departamento de bomberos? Sí, pero es así como los bomberos enfrentan un trabajo tan pesado. Ya no le importa hablar de su error. Está ahora en la misión de asegurarse que nadie más se convierta en una estadística.

    “Creo que los fuegos artificiales pueden ser seguros pero son también impredecibles y ahora los veo de una forma muy diferente”, dice Northup. “¿Qué recomiendo a cualquiera que desee celebrar con fuegos artificiales el 4 de Julio? Deje los fuegos artificiales a los profesionales, o aún mejor, vaya de picnic con su familia”.