• Una Mujer de Nueva York Derrota las Probabilidades Después de un Violento Ataque que le Causó un Severo Daño Ocular

    Julissa
    El Dr. Gentile y Julissa analizan los resultados.

    Escrito por Ali B. Taghavi and John Knox
    Sep. 28, 2017

    Si bien no son muchos los que se dedican a hacer algo tan mundano como lavar ropa, para Julissa Marquez de Brooklyn, Nueva York, la capacidad de ver las formas y los colores de la ropa es algo satisfactorio. Es algo totalmente distinto del violento ataque que la dejó ciega.

    En diciembre de 2013, Julissa fue apuñalada 30 veces en el rostro, el cuello y la espalda durante un brutal ataque de su novio y fue llevada luego a un hospital cercano con poca esperanza de que pudiera hacerse algo por salvarle la visión.

    Un Largo Camino a la Recuperación

    Los doctores de la sala de emergencia examinaron a Julissa y se dieron cuenta de la gravedad de sus heridas. Su globo ocular izquierdo fue cortado en dos y había girado 180 grados en la órbita. Además, tres de sus seis músculos oculares quedaron dañados y el nervio óptico, que trasmite la información visual de la retina al cerebro sufrió un daño severo. En su ojo derecho, la retina, que enfoca las imágenes donde trasmite la información a través del nervio óptico al cerebro, se desprendió por completo. Según los médicos, su retina parecía una bola de papel arrugado en la parte posterior del globo ocular.

    “Los médicos me dijeron que nunca volvería a ver. Pero mi fe y el apoyo de mi familia me dieron fuerzas para seguir luchando”. – Julissa Marquez

    Después de una cirugía de emergencia, Julissa estuvo cerca de dos semanas recuperándose en cuidados intensivos. Durante ese proceso recibió un pronóstico devastador.

    “Los médicos me dijeron que nunca volvería a ver”, sostuvo. “Pero mi fe y el apoyo de mi familia me dieron fuerzas para seguir luchando”.

    Julissa
    Julissa recibió 30 puñaladas en el ojo, el cuello y la espalda.

    Después de ser dada de alta, la mamá de Julissa buscó oftalmólogos en su área para una segunda opinión. Encontró al Dr. Ronald C. Gentile, un oftalmólogo y especialista en retina del New York Eye and Ear Infirmary del Mount Sinai.

    El Camino Hacia la Recuperación

    El Dr. Gentile revisó las evaluaciones quirúrgicas previas de Julissa y realizó una serie de pruebas para determinar el estado de su visión. Utilizó esa información para calcular el puntaje de su trauma ocular, un método estandarizado para determinar el potencial de agudeza visual después de un trauma ocular severo. Este puntaje indicó que tenía apenas un 3 por ciento de probabilidad de recuperar algo de visión. “El pronóstico no es alentador”, dijo el Dr. Gentile. “Pero, le prometí a Julissa que haría todo lo que estuviera a mi alcance para restaurar su visión al máximo posible”.

    Estableció un plan de acción que incluiría 10 procedimiento quirúrgicos durante un período de dos años. Cada cirugía se centraría en reparar una parte específica del ojo, comenzando por readherir la retina. Vendrían después otras cirugías para retirar tejido cicatricial en cada ojo, reparar los músculos dañados y realinear los ojos.

    “El pronóstico no es alentador. Pero, le prometí a Julissa que haría todo lo que estuviera a mi alcance para restaurar su visión al máximo posible”. – Dr. Ronald Gentile

    “Me animo el optimismo del Dr. Gentile y su plan para restaurarme la visión”, dijo Julissa. “Después de la tercera cirugía, recuperé un poco de visión en mi ojo derecho. Todos quedamos sorprendidos”. Durante la siguiente serie de cirugías, Julissa recuperó el 30 por ciento de la visión en su ojo derecho.

    Una Segunda Oportunidad de Recobrar la Vista

    Después de recuperar visión parcial, Julissa requirió rehabilitación visual con recursos y herramientas para ayudarle a aprender nuevas formas de desarrollar las actividades diarias. A través de los Servicios Helen Keller para los Ciegos, Julissa aprendió nuevas destrezas para funcionar en su entorno. Fue remitida, además, a un especialista de baja visión quien le prescribió anteojos con corrección que le ayudaron a aclarar parte del emborronamiento que experimentó después de la lesión. Ahora, puede captar imágenes suficientes como para ver televisión y salir a caminar por su barrio.

    Julissa utiliza también una nueva tecnología de restauración de visión conocida como anteojos eSight, unos anteojos para baja visión que le permiten recuperar su independencia y desarrollar la mayor parte de sus actividades diarias.

    “Con el Dr. Gentile y su equipo respaldándome, derrotamos las probabilidades”, dice Julissa. “Gracias a él pude ver a mi hijo graduarse de la secundaria”.

    El caso de Julissa ha recibido atención de todos los medios a nivel nacional debido a las violentas características del ataque que sufrió, al grado de atención transformadora que recibió y a los resultados que realmente derrotaron las probabilidades de lo que habría podido esperarse. “Esto es lo que puede hacer la oftalmología”, señala el Dr. Gentile. “Las cirugías son una recopilación de todos los adelantos médicos de los últimos 30 años. Por consiguiente, fue todo esto lo que nos permitió lograr readherir la retina en su lugar, restaurar su visión y darle a Julissa una real esperanza de que volvería a ver".