• ¿Qué parte del ojo puede trasplantarse?

    Escrito por David Turbert
    Revisado por G Atma Vemulakonda, MD
    May. 05, 2018

    Tal vez haya oído que alguien ha recibido un “trasplante de ojo” pero ¿Qué significa esto realmente? La ciencia médica no tiene forma de trasplantar todo un ojo. Un grupo de investigadores espera poder realizar el trasplante total de ojo en el término de una década. Sin embargo, cuando alguien recibe un trasplante en la actualidad, lo que generalmente recibe es un trasplante de córnea. Las córneas de donante permiten este sorprendente procedimiento quirúrgico que devuelve a visión.

    El ojo es un órgano complejo, conectado al cerebro por el nervio óptico. El nervio óptico envía señales visuales del ojo al cerebro en donde son interpretadas como imágenes. El nervio óptico es relativamente pequeño. Su longitud varía entre 1,3 y 2,2 pulgadas. En su punto más ancho, dentro de la cavidad craneana, tiene un ancho de menos de una quinta parte de pulgada. Sin embargo, el nervio óptico está compuesto por más de un millón de fibras nerviosas muy similares a las de un cable de fibra óptica. Una vez que estas fibras del nervio óptico se cortan, no pueden reconectarse. Por eso es imposible trasplantar el ojo completo. Si el cirujano pudiera implantar el ojo en la órbita, el ojo no podría enviar señales al cerebro.

    Los trasplantes de córnea

    El trasplante de córnea no sólo es posible, si no que se trata de un procedimiento que se ha utilizado desde hace más de un siglo.

    Para una buena visión, se requiere una córnea sana, transparente. Si su córnea se lesiona o se ve afectada por alguna enfermedad, podría inflamarse o presentar cicatrización. Una córnea con cicatrización, inflamación o de forma irregular, puede producir destellos o visión borrosa. En un trasplante de córnea, un cirujano retira la parte dañada o el tejido corneal que no está sano. Coloca luego una córnea de donante trasparente para reemplazar el tejido que retiró. Hay varias opciones disponibles para la cirugía de trasplante de córnea, según la situación.

    Otros trasplantes relacionados con el ojo

    El trasplante de córnea es el tipo de trasplante más común relacionado con el ojo. Sin embargo, no es el único.

    El trasplante de membrana amniótica (TMA) ya tiene una historia bien establecida. Para problemas que afectan la esclera o la conjuntiva, los médicos pueden trasplantar membranas amnióticas. Estas membranas se toman de tejido placentario de donante y pueden injertarse en la superficie del ojo según sea necesario o pueden utilizarse como compresa o como especie de vendaje. Pueden ser injertos transitorios o permanentes. Estas membranas ayudan a cicatrizar y a regenerar los tejidos de la superficie del ojo.

    Los cirujanos también han podido realizar con éxito trasplante de pestañas. Esto puede restaurar las pestañas perdidas por quemaduras, lesión u otra afección médica.

    Los doctores siguen explorando la posibilidad de trasplantar otras partes del ojo. En julio de 2010, cirujanos franceses trasplantaron párpados y conductos lagrimales como parte de un trasplante de rostro completo. En años recientes se han incluido también los párpados en otros trasplantes de rostro.

    Ahora, los investigadores están reemplazando las células retinianas dañadas con trasplantes sanos. En ensayos clínicos, los investigadores han utilizado células madre humanas para cultivar células de epitelio pigmentario de la retina (EPR). En un futuro próximo podremos esperar trasplantes de EPR. Estas son buenas noticias para quienes sufren de degeneración macular y enfermedad de Stargardt.