• La Infección de los Lentes de Contacto Pone en Riesgo la Visión de una Mujer y el Día de su Boda

    Te Lavette and Dr Steinemann
    El Dr. Thomas Steinemann, diagnostica a Te' LaVette una infección de la córnea y logró salvar su visión. Crédito de la Fotografía: Brian Kaufmann, MetroHealth System.

    Escrito por Susanne Medeiros 
    Revisado por Thomas L Steinemann MD
    Nov. 19, 2017

    El día de la boda de Te’ LaVette fue muy agitado, pero no en la forma como ella lo había programado. Te tenía la mala costumbre de dormirse con los lentes de contacto. Lo hizo sin problemas durante cinco años. Pero al fin, este hábito le pasó la factura – el día de su boda. En el término de 24 horas, lo que había comenzado como un molesto dolor en su ojo izquierdo, progresó hasta la ceguera.

    En su Gran Día, Te’ se despertó con un ojo rojo, irritado. El principio, no se preocupó demasiado. Salió apresuradamente para cumplir su cita con el peluquero a las 6 a.m. Un par de horas después, con su peinado impecable, abrió la persiana para que entrara el sol de la mañana. Te’s sintió un dolor insoportable. Su ojo estaba extremadamente sensible a la luz.

    En vez de ir a maquillarse, se fue a urgencias. Pero no era el centro de urgencias correcto para su seguro de salud. La enviaron de un lado a otro, hasta que al fin llegó al MetroHealth Medical Center en Cleveland, Ohio, donde le prescribieron un antibiótico.

    Con el medicamento en la mano, subió al auto con su madre, porque ya, en este momento, no podía conducir, y corrió para alcanzar a su boda. Lo logró, con un margen de 30 minutos. Sin maquillaje, pero no importaba mientras estuviera bien. Es llorona, y sabía que le saldrían lágrimas de felicidad esa tarde. Su única preocupación era salir bien en sus fotos. Sus damas de honor la tranquilizaron. Era una boda al aire libre por lo que todas tenían anteojos de sol que iban bien con sus vestidos color violeta.

    Aunque aún le dolía el ojo, el resto del día se desarrolló como estaba previsto. Sin embargo, a la mañana siguiente, la situación empeoró.

    Te' Lavette's bridesmaids all wore sunglasses on her wedding day, in solidarity with Te' who had an eye infection from sleeping in her contact lenses.
    Te' en el día de su boda con sus damas de honor.

    Se Cancela el Viaje de la Luna de Miel por un Viaje a Sala de Urgencias

    “Cuando me desperté en la mañana, no veía nada por mi ojo izquierdo”, dice Te’. “Me asusté”. La luna de miel tendría que esperar. Volvió de prisa a MetroHealth. Esta vez la vio un oftalmólogo, el Dr. Thomas Steinemann, quien le diagnosticó una úlcera corneal.

    “Me dijo que había que atender esto de inmediato o perdería la visión en ese ojo. Quedé desolada. Es mi vista. Dije, ‘Oh, no, no, no. Esto no puede estar pasando".

    Entonces, canceló los planes de la luna de miel y se convirtió en la paciente perfecta. Pasó los siguientes cuatro días aplicándose dos tipos de gotas en su ojo cada 30 minutos, de día y de noche.

    “Probablemente fallé unos 15 minutos en un par de ocasiones porque estaba cansada”, comentó Te’, refiriéndose a su estricto régimen de tratamiento. “Además, estaba tomando Percocet para el dolor. Fueron cuatro días sin dormir”.

    Decenas de miles de usuarios de lentes de contacto desarrollan infecciones de la córnea cada año en los Estados Unidos. La mayoría son infecciones menores, que se tratan fácilmente con gotas antibióticas. Pero 1 de cada 500 usuarios de lentes de contacto al año desarrolla infecciones oculares graves que pueden llevar a la pérdida de visión según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

    "Es la infección más temida por los usuarios de lentes de contacto. Es altamente destructiva. Puede destruirlo todo en muy poco tiempo”. – Dr. Steinemann

    Dormir con cualquier clase de lente de contacto (incluyendo los de uso extendido, los de uso continuo o los que pueden utilizarse durante la noche) aumenta de 6 a 8 veces el riesgo de sufrir un tipo grave de infección de la córnea, como el que desarrolló Te’.

    Una Carrera Contra el Tiempo Para Proteger la Visión de Te’

    El ojo de Te’ estaba infectado con una bacteria conocida como Pseudomonas aeruginosa, una infección extremadamente agresiva, según lo explicó el Dr. Steinemann.

    “Es la infección más temida por los usuarios de lentes de contacto. Es altamente destructiva. Puede destruirlo todo en muy poco tiempo”, sostiene el Dr. Steinemann. “Es como si estallara una bomba en el ojo. El ojo se pone extremadamente rojo, muy sensible a la luz y el dolor es intenso. Es algo muy difícil de soportar”.

    Aunque se desarrolla rápidamente, se requiere mucho tiempo para controlar la infección. Inclusive si se cura, muchos pacientes quedan con significativas cicatrices en la córnea que reducen la visión. En algunos casos, las cicatrices son tan pronunciadas que se requiere un trasplante de córnea.

    Las buenas noticias son que las infecciones relacionadas con los lentes de contacto pueden prevenirse. Casi todas las infecciones, de leves a severas, se relacionan con malos hábitos de higiene. Una encuesta reciente de los CDCs demostró que el 99 por ciento de los usuarios de lentes de contacto que la respondieron, indicaron tener al menos un mal hábito de higiene que aumentaba su riesgo de sufrir una infección ocular:

    • Dormir durante la noche con los lentes de contacto (50,2%)
    • Hacer siesta con los lentes de contacto (87,1%)
    • Echar solución desinfectante encima de la solución utilizada previamente, presente en el estuche de los lentes (55,1%)
    • Exceder el tiempo recomendado para reemplazar los lentes (49,9%) o los estuches (82,3%)
    • Ducharse (84,9%) o nadar (61,0%) con los lentes de contacto
    • Limpiar los lentes con agua corriente (35,5%) o guardar los lentes en agua corriente (16,8%)

    "No duerman jamás con los lentes de contacto". - Te' LaVette

    “Todos abusan de los lentes de contacto”, dice el Dr. Steinemann. “No se dan cuenta de que son dispositivos médicos. Nadie cumple exactamente con las normas adecuadas de uso y cuidado de los lentes. La mayoría de las veces, no pasa nada. Pero se corre el riesgo todos los días de la vida. Y el riesgo es cada vez mayor”.

    Te' Lavette and her husband wearing sunglasses on their wedding day, due to a contact lens-related eye infection.
    Te' con su esposo.

    El Miedo de Llegar a Perder la Visión Convirtió a Te’ en una Defensora del Buen Manejo de los Lentes

    Más de 45 millones de norteamericanos son usuarios de lentes de contacto. Los lentes de contacto bien cuidados pueden ofrecer una forma segura y efectiva de corregir la visión, explica el Dr. Steinemann. “Si se tiene cuidado, no habrá problemas. Es como cuidar los dientes. Es un compromiso diario”.

    Te’ fue cuidadosa cuando comenzó a utilizar lentes de contacto en su adolescencia, pero una vez que comenzó con los lentes de 30 días de uso, empezó a dormir con ellos.

    “Me volví perezosa”, explica. “Nunca les pasó nada malo a mis ojos. Pero, ahora, mis ojos dijeron, ‘no, no está bien’”.

    La recuperación de la visión de su ojo izquierdo requirió mes y medio de tratamiento. Su visión sigue siendo deficiente. “La E mayúscula todavía se ve borrosa”, dice, aunque con anteojos o lentes de contacto puede ver lo suficiente al menos como para volver a conducir. Su experiencia la ha convertido en una defensora del correcto uso y cuidado de los lentes de contacto.

    “Jamás duerma con los lentes de contacto”, recomienda Te’. “Tiene que cuidar sus ojos. Son el único par de ojos que tiene. Uno no se da cuenta de la falta que algo que algo puede hacer hasta que lo pierde. Eso no se lo deseo a nadie”.