• Una reportera de noticias fue rescatada de una severa enfermedad de ojo seco

    > Montaje de imagen del Dr. Thomas Clinch, en su clínica y su paciente de ojo seco, la reportera de noticias Shannon Bream
    El Dr. Thomas Clinch y su paciente de ojo seco, la reportera de noticias Shannon Bream, manejan entre los dos el dolor ocular de la reportera.

    Escrito por Susanne Medeiros
    Oct. 24, 2018

    Vivir con dolor crónico suele llevar a una situación difícil. La lucha de Shannon Bream contra un problema de dolor ocular constante, durante un período de 18 meses, la dejó extenuada, deprimida y a punto de darse por vencida en su lucha por continuar su vida activa. Era una situación desconocida para una persona típicamente alegre. La reportera de Fox News soportaba el dolor durante el día, manteniendo siempre a mano las gotas oftálmicas lubricantes; las tenía en todas partes, en su bolso, en su automóvil, en su escritorio, incluso en la ducha. Por la noche, ponía el despertador a cortos intervalos para aplicarse más gotas y así mantener controlado el dolor.

    Los médicos supusieron que sufría de ojo seco, una afección ocular común para las mujeres después de los cuarenta años. Pero no lograba alivio con la prescripción para tratarlo. Sin un diagnóstico definitivo y sin poder controlar el dolor, sus días se habían convertido en un ejercicio constante de supervivencia. Eventualmente, encontró un oftalmólogo que al fin le dio el diagnostico que esperaba y la comprensión que necesitaba encontrar. Formaron entre ambos un equipo para manejar su dolor crónico y permitirle recuperar su vida.

    "Esta afección me llevó al límite, tanto emocional como físicamente, no encontraba respuestas y parecía que no había esperanza". - Shannon Bream

    Los problemas de la Sra. Bream comenzaron una noche en 2010 cuando despertó de pronto con dolor en su ojo izquierdo, "Un dolor tan intenso que me dejó sentada en la cama", relata. Unas semanas después, cuando le volvió a ocurrir, llamó a su médico. Él le prescribió gotas humectantes para ojo seco, sin embargo, los episodios nocturnos continuaron. Otro doctor opinó también que tenía ojo seco y agregó Restasis a su prescripción de medicamentos como tratamiento del ojo seco crónico. El Restasis ayudó a aliviar la resequedad, pero los incidentes se hicieron más frecuentes; ahora ambos ojos estaban afectados; el dolor que experimentaba era casi permanente y, con frecuencia, le producía doble visión.

    "Estaba viviendo una pesadilla. Necesitaba urgentemente dormir, pero sabía que al hacerlo, lo más probable sería que me despertaría el dolor", explica la Sra. Bream. "Esta afección me llevó al límite, tanto emocional como físicamente, no encontraba respuestas y parecía que no había esperanza".

    La situación tocó fondo

    Cuando le describió a su médico esta situación, él le dijo que se encontraba, éste le dijo que se encontraba en un estado demasiado "emotivo". Ante esa respuesta, ella se derrumbó. Esas palabras la llevaron a la desesperación. En lugar de consultar más médicos, consultó las mesas de mensajes de internet, en donde encontró otras personas con síntomas similares e historias de haber sido rechazadas de las salas de urgencia y de los consultorios médicos. Algunos inclusive hablaban de poner fin a su dolor quitándose la vida. La Sra. Bream los comprendía. Lo único que le impidió llegar a ese punto fue pensar en cuál sería la reacción de su familia y sus amigos si los dejaba.

    Cuando le comunicó a su esposo sus sombríos pensamientos, él prometió que desocuparía todas las cuentas bancarias y viajaría por el mundo hasta obtener un diagnóstico y un tratamiento concretos. El hecho fue que no tuvieron que dejar la ciudad. Encontraron un especialista en córnea un oftalmólogo de clase mundial, en Washington, D.C., el Dr. Thomas Clinch.

    A l fin un diagnóstico

    Paciente de ojo seco Shannon Bream disfruta su vida con su esposo.
    La Sra. Bream, con su esposo, puede disfrutar de nuevo su vida con la ayuda de su oftalmólogo en el manejo de su dolor ocular.

    El Dr. Clinch supo lo que Shannon tenía tan pronto como leyó su historia clínica – distrofia de la membrana epitelial de base y erosiones recurrentes de la córnea. Las células que conforman la parte externa de la córnea no se adhieren bien por lo que fácilmente se desgarran o se separan de la córnea subyacente, produciendo una dolorosa erosión. Estas erosiones o desgarros se pueden producir en cualquier momento, pero los pacientes las advierten más frecuentemente durante el sueño o al despertarse en la mañana. Esto se debe a que en el sueño profundo, los ojos se mueven rápidamente hacia uno y otro lado bajo los párpados. Si el ojo está seco, puede quedarse pegado al párpado, lo que causa un doloroso desgarro de la superficie de la córnea. Prácticamente cada vez que la Sra. Bream se dormía, se producía una nueva lesión en sus ojos.

    Es una afección que no tiene cura. Por el contrario, tendrá que aprender a manejarla. Cada persona es diferente. En cooperación con el Dr. Clinch ella tuvo que empezar desde el tratamiento más simple e ir definiendo qué tratamientos le daban mejor resultado. Varias semanas después, cuando ya sus ojos comenzaron a sanar, la Sra. Bream pudo dormir hasta ocho horas por primera vez en más de un año.

    Lo que el doctor le prescribió fue una sociedad

    La afección de la Sra. Bream es el tipo más común de distrofia corneal, que afecta al 2 por ciento de la población. El Dr. Clinch atiende todas las semanas a pacientes con afecciones similares que producen ojo seco severo. No es raro que estos pacientes lleguen a su consultorio después de haber consultado a tres o cuatro profesionales de salud ocular diferentes. Llegan frustrados y a punto de estallar. El Dr. Clinch ha aprendido, con la experiencia, a manejar esa energía llevando el diálogo por un rumbo diferente al de las emociones y obtener así los datos suficientes que le permitan tratar la enfermedad mientras logra que el paciente sienta que le está prestando toda su atención y cuidado.

    "Gracias a la atención interesada del médico que logró hacer contacto conmigo en un momento muy difícil, me siento ahora mejor de lo que me he sentido en muchos años". - Shannon Bream

    El Dr. Clinch y la Sra. Bream lograron manejar con éxito sus síntomas con medicamentos por varios años, pero, eventualmente, su estado se deterioró al punto que requirió cirugía. El Dr. Clinch realizó un tipo de cirugía con láser conocida como queratectomía fototerapéutica una técnica en la que se retiró la capa superior de su córnea, dejando una superficie áspera para que las células pudieran adherirse mejor, mejorando la resistencia de la córnea a los desgarros. Después de una dolorosa recuperación, la Sra. Bream está ahora mejor que nunca.

    "Mis ojos no serán nunca perfectos ni llegaré a quedar totalmente libre de dolor”, sostiene la Sra. Bream. “Pero gracias a la atención interesada del médico que logró hacer contacto conmigo en un momento muy difícil, me siento ahora mejor de lo que me he sentido en muchos años".

    ¿Por qué esperó tanto tiempo para consultar a otro oftalmólogo? Simplemente, el agotamiento y la depresión de vivir con dolor crónico la dejó en un estado disminuido, esa es la explicación que ella puede dar al respecto.

    "Es una situación desesperanzada, pero espero que mi historia sirva para animar a otros que pasan por una situación de dolor crónico y no tienen un diagnóstico, a que busquen el médico correcto", sostiene la Dra. Bream. "Uno tiene que convertirse en su propio abogado y aprender a desempeñar ese papel de la mejor forma posible puesto que se trata de la propia salud. No hagan caso de los profesionales que no prestan atención a sus preocupaciones y no dejen de buscar hasta que encuentren a alguien que realmente forme una sociedad con usted para encontrar las respuestas que ustedes se merecen".