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  • ¿Qué es la miastenia gravis?

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    Escrito por
    Revisado por Rona Z Silkiss MD FACS
    Published Dec. 11, 2023

    La miastenia gravis es un trastorno que puede hacer que los músculos se debiliten y se cansen fácilmente. El trastorno puede afectar a los músculos que controlan el movimiento de los ojos y los párpados. Esto puede causar la caída del párpado o visión doble.

    La mayoría de las personas que tienen estos síntomas oculares de miastenia, pueden desarrollar debilidad en otros músculos en uno o dos años. Este tipo más amplio de miastenia afecta a los músculos de la cara, los ojos, los brazos y las piernas. También afecta a los músculos que se usan para masticar, tragar y hablar. Puede afectar a los músculos que se usan para respirar. Cuando esto sucede, ocurre una situación potencialmente fatal llamada crisis miasténica.

    Si tiene miastenia gravis, es normal tener períodos de debilidad muscular seguidos por períodos sin síntomas o pocos síntomas.

     

    ¿Qué causa la miastenia gravis?

    El propio sistema inmunológico de su cuerpo bloquea los receptores de los músculos que provocan los signos y síntomas de la miastenia gravis con anticuerpos. Esta interferencia afecta con la conexión entre la sustancia química que viaja desde las terminaciones nerviosas para estimular los receptores musculares. Sus músculos necesitan esta conexión para funcionar correctamente. Sin esta conexión los músculos se debilitan.

    ¿Cuáles son los síntomas de la miastenia gravis?

    Los primeros síntomas de la miastenia gravis suelen presentarse en los ojos. El primer indicio más común es la ptosis, también conocida como párpados caídos. Esto puede afectar a uno o ambos ojos. Si tiene miastenia gravis, también puede sentirse más cansado a lo largo del día.

    Estos son otros síntomas de la miastenia gravis:

    • visión doble
    • debilidad en los brazos o las piernas
    • dificultad para respirar, hablar, masticar o tragar

    ¿Quién contrae miastenia gravis?

    Las personas con antecedentes familiares de enfermedad autoinmune o miastenia gravis, pueden tener un mayor riesgo de contraer la enfermedad. Es más probable que las mujeres de entre 20 y 40 contraigan miastenia gravis. Es más probable que los hombres contraigan la enfermedad después de los 60. Sin embargo, puede tener miastenia gravis a cualquier edad.

    La miastenia gravis puede empeorar con el estrés, otras enfermedades y el cansancio extremo. Si tiene miastenia, consulte con su médico antes de tomar nuevos medicamentos recetados o sin receta. Algunos medicamentos pueden empeorar los síntomas de la miastenia gravis.

    ¿Cómo se diagnostica la miastenia gravis?

    Para diagnosticar la miastenia gravis, su oftalmólogo puede realizarle pruebas, como:

    • un análisis de sangre que detecte anticuerpos anormales
    • un examen neurológico de su estado físico y sus destrezas mentales
    • una prueba de estimulación nerviosa para analizar la actividad eléctrica en sus músculos
    • una prueba con un estimulante nervioso llamado cloruro de edrofonio. Su médico le administrará esto por vía intravenosa (a través de una vena) para comprobar si mejora temporalmente su fuerza muscular.

    ¿Cómo se trata la miastenia gravis?

    El oftalmólogo trabajará con un neurólogo para determinar el mejor tratamiento. El tratamiento depende de la gravedad de los músculos afectados, entre otros factores.

    Es posible que el tratamiento incluya uno o más de los siguientes:

    • medicamentos que ayuden a mejorar la transmisión entre los nervios y los músculos y que aumenten la fuerza muscular
    • medicamentos que mejoren la fuerza muscular eliminando la producción de anticuerpos anormales
    • una cirugía para extirparle el timo si los médicos consideran que puede estar involucrado
    • plasmaféresis. Este tratamiento elimina los anticuerpos anormales de la sangre y los sustituye por células normales.
    • inmunoglobulina intravenosa. Este medicamento permite agregarle anticuerpos de sangre donada.

    La fisioterapia y desarrollar nuevas destrezas para afrontar la enfermedad pueden ayudarlo a mejorar su vida.