• Manchas café en la parte blanca del ojo

    Mar. 30, 2016

    Hay numerosas causas posibles para las manchas en la conjuntiva o la porción blanca del globo ocular visible. En su gran mayoría, estas pigmentaciones son completamente benignas. Sin embargo, la única forma de estar seguros es hacerse un examen cuidadoso realizado por un oftalmólogo capaz de diferenciar entre sutiles diferencias y posibilidades. Algunas posibilidades:

    Nevos conjuntivales benignos que son comunes y generalmente se desarrollan durante la primera década de la vida.

    MAP o Melanosis Adquirida Primaria, ésta se desarrolla típicamente durante la edad madura o avanzada en pacientes de raza blanca. Es casi siempre unilateral, en forma de áreas indiferenciadas de pigmentación conjuntival plana. La MAP puede permanecer estable durante años o puede presentar cambios de color o inclusive presentar una transformación maligna. Esta transformación poco común es una razón importante por la que los cambios de pigmentación deben ser examinados regularmente por un oftalmólogo.

    Algunos medicamentos, tantos sistémicos como tópicos, como las gotas oftálmicas con epinefrina pueden oscurecer la conjuntiva. El uso industrial o fotográfico de preparaciones con plata puede ocasionar manchas conjuntivales. Las enfermedades sistémicas endocrinas y los cambios hormonales como los que se observan con el embarazo pueden incrementar la producción de melanina, lo que causa un oscurecimiento progresivo de la piel e incluso de la conjuntiva.

    Por último, los cambios en la pigmentación conjuntival deben ser evaluados cuidadosamente para excluir la posibilidad de melanoma maligno de la conjuntiva. Aunque no son comunes, las pigmentaciones malignas pueden presentarse como resultado de la melanosis adquirida ya descrita, o de un nevo, o sin necesidad de que haya un precursor. Este tipo de masa poco común se observa con más frecuencia en pacientes de edad madura o avanzada. La lesión puede ser vascularizada con vasos dilatados que alimentan el tumor.

    La pigmentación de la conjuntiva, en especial cualesquiera pigmentaciones que cambien, deben ser evaluadas por un profesional, documentadas, monitorizadas y sometidas a manejo individualizado según lo determine un oftalmólogo.