Some areas of AAO.org are temporarily unavailable. We apologize for the inconvenience and are working to restore access.

  • ¿Qué es la neuropatía óptica isquémica (NOI)?

    Mar. 01, 2016

    La neuropatía óptica isquémica (NOI) es una pérdida repentina de la visión central, la visión lateral o ambas debido a una disminución o interrupción del flujo sanguíneo hacia el nervio óptico.

    Para poder ver, el nervio óptico transmite impulsos nerviosos desde el ojo hacia el cerebro, donde son interpretados como imágenes. El nervio óptico está compuesto por millones de pequeñas y delicadas fibras nerviosas que parecen hilos. Muchos vasos sanguíneos nutren el nervio óptico con sangre rica en oxígeno y nutrientes. Sin un nervio óptico sano y de buen funcionamiento, la visión no es posible.

    Algunos oftalmólogos pueden describir una isquemia del nervio óptico como un "derrame en la parte posterior del ojo". Un "derrame" es la interrupción de suministro de sangre al cerebro o a un nervio en el cuerpo. En una neuropatía óptica isquémica, la pérdida de la visión se debe a que el nervio óptico ha perdido la circulación sanguínea. Qué tanta visión se pierde depende del daño causado al nervio óptico.

    Los dos tipos de neuropatía óptica isquémica

    Existen dos tipos de neuropatía óptica isquémica, dependiendo de la parte del nervio óptico que esté afectada:

    • Neuropatía óptica isquémica anterior (NOIA): Ocurre cuando el flujo sanguíneo se interrumpe en la parte frontal (anterior) del nervio óptico (también llamada cabeza del nervio óptico).
    • Neuropatía óptica isquémica posterior (NOIP): Ocurre menos frecuentemente y es el resultado de una isquemia en la parte posterior del nervio óptico, localizado a cierta distancia detrás del globo ocular.

    La mayoría de casos de neuropatía óptica isquémica son un tipo de NOIA.

    Tipos de NOIA

    Hay dos formas diferentes de la forma más común de neuropatía óptica isquémica anterior (NOIA):

    NOIA arterítica

    Esta peligrosa forma de NOIA es causada por la inflamación de las arterias que suministran sangre al nervio óptico. La NOIA arterítica (tres veces más común en mujeres que en hombres), afecta a las personas mayores de 55 años de edad.

    La inflamación de una NOIA se asocia con una arteritis de células gigantes (ACG), una muy grave y potencialmente mortal condición que requiere un diagnóstico inmediato, incluyendo análisis de sangre y biopsias de las arterias en la zona de las sienes de la cabeza para confirmar el diagnóstico.

    La mayoría de las personas con ACG presentan síntomas anteriores a una pérdida de visión tales como fatiga general, fiebre, dolor en las sienes, dolor de cuello, dolor al masticar y dolor del cuero cabelludo.

    (Otra forma menos común de ACG no presenta síntomas). Un síntoma clave de la NOIA arterítica es una visión borrosa o pérdida temporal de ésta antes de que sea permanente.

    Una angiografía con fluoresceína durante la cuál un tinte es inyectado en el brazo y una serie de fotografías son tomadas rápidamente, puede ayudar a confirmar el bloqueo de flujo de sangre típico de una NOIA arterítica.

    NOIA no arterítica (NOIA-NA)

    La neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NOIA-NA) es la forma más común de NOIA. La NOIA puede afectar a alguien a cualquier edad, con aproximadamente un 10 por ciento de afectados menores de 45 años de edad. Tanto hombres como mujeres están en riesgo de desarrollar la condición.