• Tres Cosas que Puede Aprender de Jennifer Aniston Sobre el Ojo Seco

    Escrito por Reena Mukamal
    Mar. 13, 2017

    Para la actriz Jennifer Aniston, en su casa hay dos ojos secos más de los que quisiera tener. Hace poco reveló que ella tiene la afección de ojo seco.

    Cerca de 5 millones de norteamericanos tienen ojo seco, una afección que produce malestar y puede interferir con las actividades diarias como leer y ver televisión. La Sra. Aniston indica que sufrió de ojo seco por años antes de que se lo diagnosticaran y se lo trataran.

    Estas son algunas de las cosas que podemos aprender sobre esta afección con base en su experiencia.

    1. ¿Qué es el ojo seco? Cuando los ojos no producen lágrimas suficientes o éstas no son de la calidad adecuada para mantener los ojos sanos y sin molestias, puede presentarse el ojo seco. La Sra. Aniston se quejaba de irritación y prurito en los ojos, que a veces se le hinchaban y se sentía peor después de leer sus guiones. Otros síntomas pueden incluir ardor o sensación de quemadura, exceso de lagrimación y malestar al usar lentes de contacto.

    2. ¿Quiénes pueden sufrir de ojo seco? El ojo seco puede ser causado por distintos factores biológicos y ambientales, que incluyen cambios hormonales en las mujeres después de la menopausia, medicamentos comunes que reducen la secreción de lágrimas (por ejemplo, antihistamínicos, algunos antihipertensivos y antidepresivos) y exposición a condiciones climáticas de viento fuerte o al aire acondicionado. A veces, el ojo seco es uno de los síntomas de algunas enfermedades autoinmunes como el lupus. En otras ocasiones, enfermedades de la glándula de los párpados pueden producir ojo seco.

    3. ¿Cómo se trata del ojo seco? Aunque Jennifer Aniston padeció los síntomas durante años, con alivio apenas temporal, el ojo seco es manejable y se puede aliviar la molestia. Según la causa, su oftalmólogo puede utilizar varias formas de tratamiento para su afección. Éste puede incluir lágrimas artificiales de venta libre, medicamentos de prescripción médica, suplementos nutricionales o, en algunos casos, cirugía menor. Su oftalmólogo le ayudará a encontrar el tratamiento adecuado.