• Un LIO ajustable podría ayudar a algunos a liberarse de los anteojos después de cirugía de cataratas

    Escrito por Susanne Medeiros
    Apr. 01, 2018

    Muchos que han tenido cirugía de cataratas siguen necesitando anteojos después de este procedimiento que les salva la visión. Sin embargo, un nuevo tipo de lente artificial podría ayudar a un mayor número de personas a abandonar los anteojos después de la cirugía de cataras, lo que se conoce como lente intraocular ajustable a la luz o RxLAL.

    Un lente intraocular (o LIO) es un lente pequeñísimo para el ojo. Reemplaza el cristalino natural que se extrae durante la cirugía de cataratas. El cristalino dobla (refracta) los rayos de luz que entran al ojo, y nos ayuda a ver mejor. El cristalino debe ser transparente. A medida que envejecemos, el cristalino se puede opacar, y la visión se torna borrosa, nublada o con menor intensidad de color.

    Su bien los oftalmólogos toman medidas cuidadosas del ojo y hacen cálculos exactos, no siempre pueden lograr una visión 20/20 sin anteojos después de la cirugía. Esto se debe a que el cirujano sólo puede calcular dónde va a quedar el lente dentro del ojo después de que el ojo se recupere de la cirugía. Eso es importante porque define exactamente dónde quedará el lente — cuál será su posición efectiva — y esto determina qué tan precisos pueden ser los cálculos del cirujano para lograr una visión 20/20. Los estudios demuestran que de 30 a 50 por ciento de quienes se someten a cirugía de cataratas siguen requiriendo anteojos después de la cirugía.

    No obstante, el nuevo lente adaptable a la luz, que acaba de ser aprobado por la Administración de Alimentos y Drogas (la FDA) puede resolver este problema. Este lente específico permite que el oftalmólogo aplique la prescripción de corrección del paciente directamente sobre el lente una vez que el ojo haya sanado de la cirugía aplicando simplemente un haz de luz ultravioleta de baja densidad proveniente de un dispositivo emisor de luz especial.

    El lente está hecho de un material de silicona fotorreactivo, exclusivo, patentado. Unas dos semanas después de la cirugía, el paciente se sienta frente al dispositivo emisor de luz, se entra la prescripción de su lente en una pantalla y el dispositivo refleja el perfil especificado de luz en el lente durante uno a dos minutos. Cuando la luz golpea la superficie del lente, éste cambia de forma, cambiando así su poder. El paciente se va a su casa y, cuando se despierta a la mañana siguiente, su visión ha mejorado.

    El estudio de la FDA demostró que, en comparación con los LIOs estándar, aproximadamente un número dos veces mayor de pacientes podrá beneficiarse de una visión 20/20 o mejor después de que se haya “escrito” su prescripción final sobre el lente.

    “Es algo que realmente cambia las reglas del juego” dice el Dr. Vance Thompson, un oftalmólogo que ayudó a dirigir la investigación clínica del nuevo lente. “A los pacientes les gusta tener un lente elaborado especialmente para ellos. Tienen la posibilidad de elegir el aumento que desean”.

    Es como cuando nos dan una prescripción para anteojos o lentes de contacto y nos muestran distintas opciones para que escojamos los lentes que nos den la visión más nítida.

    El Dr. Thompson sostiene que este lente es para pacientes que desean una visión perfecta y no tienen problema en esperar un poco más y someterse a ciertas molestias adicionales para obtener el lente correcto. Durante el período del postoperatorio y antes del último tratamiento de luz, los pacientes deben usar permanentemente anteojos con protección de rayos UV porque el lente intraocular es sensible a la luz ultravioleta hasta que haya recibido el proceso de tratamiento de luz cuando quedara ya terminado. El procedimiento de graduación de luz no duele pero requiere controles adicionales en el consultorio médico, para graduar con precisión la corrección de lente que quedará entonces fijada de forma permanente. Aunque este nuevo lente aún no tiene un precio definido, se espera que cueste más que los lentes estándar.

    El Dr. Thompson sostiene que le entusiasma el poder ofrecer esta nueva opción a sus pacientes. “Es algo realmente poderoso poder ofrecer una corrección personalizada para cada ojo individual”.