• No, la luz azul del teléfono inteligente no nos está dejando ciegos

    Escrito por Dan T. Gudgel
    Sep. 09, 2018

    La luz azul de las pantallas electrónicas no nos deja ciegos. Un estudio publicado recientemente ha venido creando tanto preocupación en el público como titulares alarmistas en las fuentes de noticias en el mundo entero. Sin embargo, los expertos advierten que estos informes están sacando conclusiones infundadas sobre los efectos potenciales de la luz azul en los ojos.

    Esta investigación de laboratorio no es razón para dejar de utilizar las pantallas.

    La investigación proviene de la Universidad de Toledo y fue publicada en Scientific Reports. Los investigadores intentaban saber lo que ocurre cuando una sustancia química específica, el retinal, se expone a la luz azul. El retinal se encuentra en el ojo. Y la luz azul entra al ojo tanto de forma natural, en la luz solar, como proveniente de las pantallas electrónicas. No obstante, los resultados del estudio no se pueden convertir en recomendaciones para personas reales en el mundo real.

    La Dra. Janet R. Sparrow, profesora de la cátedra Anthony Donn de ciencias oftalmológicas y profesora de patología y biología celular de la Universidad de Columbia en Nueva York, hace varias advertencias sobre la precaución que debe tenerse con los resultados de este estudio:

    • Los experimentos no imitan lo que ocurre en los ojos.
      • Las células que se usaron en el estudio no se derivan de las células de la retina.
      • Las células del estudio no se expusieron a la luz de la forma como se exponen naturalmente a la luz las células del ojo.
      • La parte de las células afectada por el retinal en los experimentos (la membrana celular) no entra en contacto con el retinal en el ojo de los seres vivos.
    • El retinal es tóxico para algunas células, ya sea que esté o no expuesto a la luz azul. Las células retinianas vivas tienen proteínas que pueden protegerlas de estos posibles efectos tóxicos.
    • Otras células que se expusieron también al retinal y a la luz azul por parte de los investigadores no quedarían expuestas a la luz azul en el cuerpo humano. La luz azul sólo llega a la piel y a los ojos. No puede tener efecto alguno en partes que se encuentran a nivel más profundo dentro del organismo.

    En otras palabras, los investigadores tomaron células que no provienen del ojo, las pusieron todas juntas en retinal en una forma que no se da en el cuerpo humano y expusieron estas células a la luz en una forma que no ocurre en la naturaleza.

    Las preocupaciones reales acerca del uso de las pantallas y la salud ocular

    Si tiene dudas o preocupaciones acera de la salud de sus ojos, debe hablar con su oftalmólogo, su médico puede hacer recomendaciones que serán correctas para usted y para su estilo de vida.

    Hay evidencia de que la luz azul puede interferir con los ritmos circadianos humanos, lo que dificulta conciliar el sueño. Para algunas personas, puede ser también una buena idea limitar el uso de las pantallas antes de irse a la cama. Otra medida podría ser filtrar la luz azul de la pantalla antes de irse a la cama.

    Pasar demasiado tiempo mirando una pantalla puede hacer que el parpadeo sea menos frecuente que cuando enfocamos la mirada en objetos ms distantes. Esto pude hacer que los ojos se sientan secos, con sensación arenosa, cansados o forzados. Una solución simple es observar durante 20 segundos un objeto que esté a 20 pies de distancia cada 20 minutos. Los oftalmólogos llaman a este ejercicio la regla ‘20-20-20’.