• 10 problemas oculares infantiles que los padres nunca deben ignorar

    Escrito por Reena Mukamal
    Revisado por Stephen N Lipsky MD
    Aug. 11, 2021

    La infancia es un momento crucial para el desarrollo de una visión saludable. Los síntomas de los problemas oculares en los niños a veces pueden ser obvios y otras veces pueden ser más sutiles. Es importante detectar y tratar los problemas a tiempo, mientras la visión aún se está desarrollando. Los controles regulares con un oftalmólogo pediátrico, pueden ayudar a proteger la visión de su hijo a medida que crece.

    El Dr. Stephen Lipsky, oftalmólogo pediátrico, insta a los padres y cuidadores a seguir la regla de “RSVP” (por su sigla en inglés). “RSVP significa: enrojecimiento, sensibilidad a la luz, cambio de visión y dolor. Si su hijo experimenta alguno de estos síntomas, es una buena idea concertar una cita con un oftalmólogo. Si tiene dos o más de estos problemas, es posible que necesite atención médica más inmediata".

    A continuación, otros síntomas oculares comunes de los niños que pueden preocuparle, y cómo manejarlos. 

    Parpadear o frotar

    Parpadear y frotar con frecuencia los ojos, suele deberse a la irritación causada por el polen o las alergias relacionadas con los animales. Las alergias se pueden tratar con gotas de venta libre o con prescripción médica.

    A veces, un cuerpo extraño puede quedar atrapado debajo del párpado y causar irritación. El parpadeo también puede ser un tic habitual causado por alergias, estrés o ansiedad.

    Otras veces, parpadear y frotar repetidamente los ojos, puede indicar un error refractivo, como la miopía. Su oftalmólogo deberá revisar la visión de su hijo para diagnosticar esto, y, de ser necesario, prescribirle lentes correctivos.

    En raras ocasiones, el parpadeo excesivo puede ser un signo de una afección neurológica. Si su oftalmólogo sospecha de esto, lo remitirá a un especialista.

    Puntos en la parte blanca del ojo

    Los puntos en el ojo pueden ocurrir por diferentes razones. Preste atención al color y tamaño de los puntos.

    • Un punto de color rojo brillante suele ser una hemorragia subconjuntival. Esto es un vaso sanguíneo roto que puede parecer aterrador, pero normalmente es inofensivo y se mejora por sí solo.
    • Un punto de color gris puede ser un indicador de una condición benigna, pero debe ser revisado por un oftalmólogo. A veces, puede ser un signo de deficiencia de hierro o anemia.

    Un punto de color café suele ser un nevo o una peca en el ojo. Ocurre con más frecuencia en personas con cabello u ojos oscuros, porque naturalmente producen más melanina. Un nevo por sí solo no indica un problema, pero un oftalmólogo debe controlarlo a lo largo del tiempo para detectar cambios en su color o su tamaño.

    Si aparece una mancha después de una lesión en el ojo, visite al oftalmólogo de inmediato.

    Ojos dilatados/pupilas grandes

    Es muy común que las pupilas de los niños parezcan más grandes (más dilatadas) que las de los adultos. Los niños con ojos de color claro tienden a tener pupilas notablemente más grandes.

    Cuando se exponen a una luz brillante natural o artificial, las pupilas deben responder haciéndose más pequeñas. Algunos medicamentos también pueden afectar el tamaño de la pupila. Por ejemplo, los medicamentos que se usan para tratar el TDAH, así como ciertos medicamentos que bloquean el sudor, pueden estimular el agrandamiento de las pupilas.

    Si una pupila siempre se ve más grande que la otra, o si le preocupa la reacción de la pupila de su hijo, consulte a un oftalmólogo pediátrico para una evaluación.

    Ver puntos en la visión

    Los puntos o miodesopsias en la visión pueden verse como motas, hilos o telarañas grises o negras. En ojos por lo demás sanos, son causados por la estructura natural del gel vítreo del interior del ojo, que proyecta sombras sobre la retina.

    Las miodesopsias son más comunes en los adultos mayores, pero también pueden presentarse en los niños. Las miodesopsias ocasionales suelen ser inofensivas.

    Múltiples miodesopsias nuevas o acompañadas de luces intermitentes o una cortina de pérdida de la visión, pueden indicar un desgarro retiniano o inflamación de la retina dentro del ojo. Si esto sucede, lleve a su hijo al oftalmólogo de inmediato.

    Malestar o picazón

    La picazón y/o malestar es, con frecuencia, una condición temporal asociada con las alergias estacionales.

    Las alergias oculares también pueden causar lagrimación y/o sensación de ardor y/o párpados hinchados. Las personas que tienen alergias oculares pueden presentar con frecuencia alergias nasales, picazón, congestión nasal y estornudos. La caspa de las mascotas, el polvo, el polen, el humo, los perfumes e incluso los alimentos, pueden provocar una reacción alérgica en los ojos.

    Si el malestar se acompaña de enrojecimiento y una secreción viscosa o pegajosa, puede ser un signo de conjuntivitis viral o bacteriana, también conocida como ojo rosa. El oftalmólogo puede ayudar a diagnosticar alergias y todo tipo de conjuntivitis y brindar tratamientos para el alivio.

    Dormir con los ojos abiertos

    Cuando los niños duermen profundamente, es bastante común que sus ojos se abran un poco o que incluso, se muevan. Por lo general, esto es seguro y no es motivo de preocupación.

    Si los niños duermen frecuentemente con los ojos abiertos en una habitación con aire acondicionado o con un ventilador, los ojos pueden secarse, enrojecerse e irritarse al despertar. Su oftalmólogo puede sugerir un ungüento o gotas para los ojos, que le ayudarán a mantener los ojos lo suficientemente húmedos y evitarán daños en la córnea.

    Costra o flujo pegajoso en los ojos

    La secreción del ojo puede secar los párpados y las pestañas, y producir "ojos con costra". Los ojos con costra pueden ser causados ​​por blefaritis, o inflamación en las glándulas sebáceas del párpado.

    Un conducto lagrimal bloqueado también puede asociarse con los ojos con costra. Esto ocurre cuando el sistema de drenaje para las lágrimas del ojo está obstruido, y las lágrimas no pueden drenar normalmente. Esto puede provocar un ojo lloroso, irritado y/o infectado crónicamente.

    La conjuntivitis también puede causar ojos pegajosos o con costras. Un oftalmólogo pediátrico debe evaluar los ojos con secreción seca o húmeda, y proporcionar el tratamiento adecuado.

    Ojos desalineados

    Si un ojo gira hacia adentro, hacia afuera, hacia arriba o hacia abajo, eso es un signo de estrabismo, un problema visual que ocurre entre el 2% y el 5% de los niños norteamericanos.

    El estrabismo puede afectar el desarrollo de la visión, ya que ambos ojos deben apuntar al mismo punto a la vez para ver correctamente. Si no se trata, el estrabismo puede provocar ambliopía, una afección en la que el ojo desalineado tiene una visión más débil.

    Un oftalmólogo pediátrico debe diagnosticar el estrabismo e iniciar el tratamiento lo antes posible.

    Inclinar la cabeza o cubrirse un ojo

    Varias condiciones diferentes de los ojos y del desarrollo, pueden hacer que un niño incline la cabeza o se cubra un ojo. Es posible que estén ajustando el ángulo de visión para intentar aumentar la claridad. Esto podría ser una indicación de que los ojos están desalineados o que el niño tiene un ojo perezoso, también llamado ambliopía

    Una inclinación de la cabeza también podría indicar un error de refracción. Algunos niños que tienen astigmatismo giran la cara hacia un lado para ver con mayor claridad. Los niños con miopía pueden mirar objetos con la barbilla hacia arriba para ver mejor. Los niños con hipermetropía tienden a concentrarse con la barbilla hacia abajo.

    La parálisis del cuarto nervio, una enfermedad congénita poco común que puede paralizar un determinado músculo del ojo, también puede causar la inclinación de la cabeza. Si nota que un niño inclina la cabeza o se cubre un ojo, llévelo a un oftalmólogo pediátrico para que lo evalúe.