• Un Estudio Destaca la Importancia de la detección Temprana de los Problemas de Visión

    Apr. 13, 2017

    Cerca de una Tercera Parte de los Niños que Participaron en el Estudio Presentaron Errores Refractivos Corregibles

    Cuando los niños regresan al colegio después de vacaciones, o entran a kínder, es el momento adecuado para asegurarse de que tengan la mejor visión posible. Un estudio de más de 10.000 niños en edad preescolar ofrece información a los padres sobre los riesgos de la visión con base en la etnicidad y otros factores y destaca la importancia de hacer exámenes tempranos de detección de problemas oculares.

    Cerca de la tercera parte de los preescolares en el estudio mostraron errores refractivos, leves irregularidades en la forma de los ojos que afectan la nitidez con la que se enfocan las imágenes en la retina. Aproximadamente 4 por ciento tenían miopía, 21 por ciento tenían hipermetropía y 10 por ciento astigmatismo. Estos tres errores refractivos pueden producir visión borrosa. Los niños afroamericanos mostraron mayor tendencia a la miopía y menor a la hipermetropía que los hispanos y que los niños caucásicos no hispanos. El astigmatismo fue más frecuente entre los niños hispanos seguidos de los afroamericanos y menos probable en los niños blancos no hispanos.

    Además, cerca del 5 por ciento de los niños tenía ambliopía, o lo que se conoce como “ojo perezoso” y aproximadamente 2 por ciento tenía estrabismo, un defecto de alineación de los ojos que se conoce como "ojo a la deriva".

    El estudio demostró que aún cuando los errores refractivos en los niños fueran leves, representaban mayor riesgo de ambliopía y estrabismo. Estas dos afecciones pueden presentarse de forma individual o combinada, y deben ser corregidas a la edad más temprana posible, de preferencia antes de que el niño entre a preescolar. De no tratarse, puede resultar en una pérdida de visión de por vida que puede limitar las opciones de trabajo y el disfrute de la vida. Por ejemplo, cualquiera de estos trastornos puede llevar a la pérdida de la percepción de profundidad.

    El estrabismo es más fácil de detectar por los padres, porque uno de los ojos del niño puede girar hacia adentro o hacia afuera, todo el tiempo o de forma intermitente. En la ambliopía, un ojo es más dominante que el otro debido a estrabismo o por alguna otra causa, pero dado que el niño puede verse normal en todos los aspectos, puede ser difícil que los padres detecten el problema. Por eso es necesario hacer a los niños en edad preescolar exámenes para detectar problemas visuales, practicados por profesionales, en el consultorio médico, en la clínica o en el colegio.

    Por lo general, el tratamiento de la ambliopía es tan fácil como "parchar" el ojo dominante durante parte del día para que el ojo más débil se vea obligado a trabajar más, lo que ayuda a que se desarrolle normalmente. Es posible que el niño requiera anteojos si tiene un error refractivo. El tratamiento del estrabismo requiere a veces cirugía.